¡Era fusilar narcos, no taqueros!

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El Juglar de la Red

 

Por Rafael Cano Franco

Es muy grave lo que sucedió ayer al mediodía en la colonia la Matanza, en Hermosillo, cuando un agente de la policía municipal desenfundó su arma de cargo y disparó en contra de una mujer y un joven, que trabajan en una taquería, por un altercado de tránsito que derivó en una discusión y posteriormente en los hechos sangrientos.

Más grave es ver el comportamiento de los otros agentes policiacos que acudieron a atender el zafarrancho y quienes en todo momento protegieron al agresor y le dieron un tratamiento de héroe, cuando en realidad abusó de su cargo y de la portación de su arma. Lo más triste es que la Fiscalía General de Justicia no emitió ningún boletín informativo para dar a conocer la situación legal de los involucrados y tampoco informó si el agente está detenido y sujeto a investigación, pareciera que como si al no mencionar el suceso todo se pudiera olvidar.

Al parecer ya existían antecedentes de que el policía agresor y las víctimas de la agresión habían tenido diferencias; desde el punto de vista de familiares y amigos de los agredidos era constante el acoso policial que ejercía el elemento de la Corporación Municipal y finalmente les llegó al límite y le reclamaron.

No es novedad que los ciudadanos ven a los policías municipales como corruptos y criminales, pero situaciones como esta terminan por alejar más del buen ánimo social a una corporación municipal que adolece de disciplina, donde los agentes no están preparados adecuadamente para manejar una patrulla y mucho menos portar un arma.

Este suceso pinta de cuerpo entero que las Policías Municipales son un completo desorden, sus mandos viven ocultos, atemorizados por la ola de inseguridad y los agentes en las calles deciden regresar a los tiempos del viejo oeste y disparar a los ciudadanos para intimidarlos cuando no aceptan ser extorsionados.

Este no es un problema que se generó en el gobierno de Celida López, en realidad viene desde mucho tiempo atrás; pero a ella le toca esta situación particular y así como fueron tan “oportunos” para mostrar los videos donde aparece el ex delegado de la Secretaría de Relaciones Exteriores borracho en una alegata con polícías de Hermosillo; así deben mostrar el video de los hechos en La Matanza.

La misma alcaldesa, para evitar que el escándalo trascienda a otros niveles debe ser muy enérgica y ordenar una investigación a fondo y la separación del agente, al menos durante el tiempo que dure el proceso, del trabajo en las calles y sobre todo deben retirarle el arma de cargo.

Nada ofende más a los ciudadanos que el abuso de poder y situaciones como esta pueden ser la chispa que genere un gran incendio, porque inevitablemente los ciudadanos se sienten identificados con las víctimas, sin importar como fueron los hechos. Lo que impacta es el hecho de que el encargado de cuidarte, se convierte en tu agresor y eso no puede validarse nunca.

El Ayuntamiento se ha mostrado muy lento para dar a conocer la versión oficial de los hechos, eso también es una mala señal porque se intuye pueden estar armando una versión distorsionada de lo ocurrido con el único fin de proteger al elemento policiaco del cual guardan celosamente el anonimato.

Baste recordar aquella escena, cuando un policía municipal debió disparar a un drogadicto que pretendía suicidarse y que atacó al policía, hiriéndolo en una mano cuando querían bajarlo de un techo; la sentencia social no fue de respaldo a la autoridad a pesar de que la alcaldesa justificó aquello agresión, socialmente se consideró como un abuso de autoridad y una evidente impreparación del agente para atender ese tipo de situaciones.

Los hechos de sangre en “La Matanza” son muchos más graves porque los videos que han circulado dejan la sensación que por coraje y frustración el policía agredió a las dos personas; pero además los videos muestran a sus compañeros protegiéndolo sin seguir protocolos o procesos establecidos en este tipo de casos.

Y con las proporciones guardadas, no deben olvidarse las protestas y reacciones sucedidas en Estados Unidos por la violencia policiaca contra algunos grupos raciales que se han convertido en tema presidencial.

Pero mientras más silencio se guarde, el juicio popular es más severo y siempre pasa factura.

El PAN no debe hacer alianzas: Damián Zepeda

Cuando el entonces dirigente del PAN. Gustavo Madero Muñoz, festinaba las reformas alcanzadas a través del “Pacto por México, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, y gritaba a voz en cuello: “estamos cogobernando”, con eso daba forma a la existencia de lo que Andrés Manuel López Obrador denominó, y así sigue llamándose, “el PRIAN”.

El actual senador del PAN, ex diputado federal, ex candidato a la alcaldía de Hermosillo y ex dirigente nacional de ese partido, Damian Zepeda Vidales nos decía al Grupo Contrapunto 10, que hacer alianzas es ir en contra del pensamiento doctrinario del PAN y atentar contra 81 años de su historia como partido opositor.

Desde su perspectiva es una incongruencia que ahora se quieran entablar alianzas con el PRI, cuando fue eso uno de los factores que los llevó a la derrota al ser considerados iguales al PRI en sus malas artes; “aliarnos ahora es una regresión al pasado, es darle la razón de que existe un PRIAN y es quitarnos identidad”.

Respecto al planteamiento de que es necesario aliarse para poder derrotar a Morena, consideró que no se deben hacer alianzas nada más para ganar una elección y que en todo caso es mucho mejor fortalecer los liderazgos internos para promoverlos.

Desde su cubículo en el Senado de la República, Zepeda Vidales también reconoció que, al menos en Sonora, los perfiles de los aspirantes de los otros partidos son muy buenos: reconoció a Alfonso Durazo “quien trabajó 5 años para un gobierno federal panista y su renuncia fue por una postura muy razonable; tengo una excelente impresión de Ernesto Gándara, es una persona honesta y de principios; igualmente de Ricardo Bours Castelo creo que proviene de una familia de esfuerzo y mucho trabajo, algo que también a él lo caracteriza”.

Y agregó: “pero en el PAN también tenemos gente muy bien posicionada y con mucho liderazgo: ahí está Toño Astiazarán, quien tiene una trayectoria limpia y una capacidad política que no le pide nada a los otros aspirantes; tenemos a un Javier Gándara, que sería una excelente carta si se llegara a animar y por supuesto está la senadora Lilly Téllez, quien a pesar de decir que no quiere ser candidata, no deja de ser una opción fresca y muy interesante para los panistas de Sonora”.

Hay mucha razón en lo que Damian Zepeda señala, pero olvidó mencionar que en su momento, la mayor incongruencia del PAN, fue justamente cuando a él y Ricardo Anaya les tocó dirigir al partido y acordaron una alianza con el PRD, un partido político diametralmente opuesto en su línea ideológica a lo que Acción Nacional viene postulando en su existencia como partido.

Otros Juglares:

–“Ellos esperaban, seguramente, de mi una lealtad, que por supuesto tuve, pero mi lealtad no era ciega, sino una lealtad reflexiva. Fue inevitable que se diera mi salida. Varias veces el Presidente (López Obrador) cuestionó mi formación de abogado, mi carácter formalista, mi insistencia en los procedimientos, y yo decidí que era lo mejor para el bien de la institución de la que era titular”.

Parte de las declaraciones de Jaime Cárdenas, quien renunció al Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP), luego de que funcionarios de esa institución estaban robando y desmantelando joyas recuperadas, pero que no hubo reacción del Presidente López Obrador y ante eso determinó mejor renunciar al cargo.

Gracias por su atención, hasta el viernes si Dios quiere. ¡¡Salud!!

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