La inseguridad un problema nacional

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El Juglar de la Red

Por Rafael Cano Franco

Uno de los factores que determinan los niveles de inseguridad es el de los asesinatos dolosos, son los muertos que se desparraman en las calles, sea de uno o de decenas masacrados; es la estadística más aterradora para la sociedad porque indica el nivel de peligrosidad al transitar por las calles.

El pasado fin de semana fue el más violento en la historia de México, desde que se tiene un registro. Fueron ejecutadas 273 personas, el domingo 11 de octubre se contabilizaron 114 asesinatos y con ello convertirse en el día más sangriento que ha tenido México en tiempos de paz.

Las estadísticas son muy claras y muestran como el 2019 y el 2020 se han convertido en los años con mayor incidencia de asesinatos dolosos.

Estos son los datos estadísticos.

El 2016 la media nacional era de 448 asesinatos en el periodo enero-agosto; para el 2017 se incrementó a 575 crímenes dolosos; el 2018 volvió a incrementarse a 697; para el 2019 la media nacional era de 723 y en este 2020 aumentó hasta 733.

Resulta evidente que la tendencia viene a la alza, lo que no es coincidente es que el gobierno federal aseguró que esos datos cambiarían radicalmente a la baja; el compromiso de López Obrador fue pacificar México y hasta una Secretaría se nominó de esa manera: Secretaría de Seguridad Pública y Pacificación Ciudadana.

Pero las estadísticas son frías y dejan ver que en lugar de un decremento en el número de crímenes dolosos, lo que sucedió fue todo lo contrario: ahora hay más muertos en las calles.

No hace mucho el titular de la Seguridad Pública a nivel federal, Alfonso Durazo Montaño presumió que se registró una reducción del 0.56 en los crímenes dolosos cometidos, dato extraído de una comparación  entre asesinatos dolosos cometidos en el periodo agosto-septiembre del 2019 con su correspondiente al 2020.

Pero en menos de diez días ese ínfimo porcentaje positivo se fue a la basura.

En Sonora, la situación también ha empeorado.

Mientras que el 2016 el registro de enero-agosto marca 435 asesinatos, para ubicarnos en el lugar decimoquinto nacional y por debajo de la media nacional; para el 2017 seguimos en el mismo lugar nacional pero con 464 crímenes, todavía por debajo de la media nacional.

El 2018 seguimos por debajo de la media nacional con 516 muertes dolosas, pero ya somos el décimocuarto sitio; el 2019 nos ubicamos en el décimoprimer lugar ya por encima de la media nacional con 809 crímenes dolosos.

Este 2020 Sonora se ubica en la séptima posición de los estados con mayor cantidad de crímenes dolosos, con mil 086, muy por arriba de la media nacional.

En un lapso de cuatro años escalamos siete posiciones  y el aumento de asesinatos dolosos se incrementó en un 115 por ciento aproximadamente.

¿Qué sucedió en México y Sonora para ese incremento? ¿cuáles son las razones de estar peor y no mejorar?

La explicación está a la vista y es estructural.

El desmantelamiento de la Policía Federal para dar paso a la Guardia Nacional consumió tanto tiempo que terminó por ceder las calles a los grupos criminales, ante la mayor presencia de esos cárteles, los gobiernos estatales fueron incapaces de contenerlos y esperaron la reacción del Gobierno Federal, pero todavía no se da.

Luego, cuando la Guardia Nacional finalmente se creó, no cumplió las expectativas y además se integró con personal no capacitado, en su mayoría soldados, que carecen del conocimiento de las tácticas policiacas; para colmo de males su primera función fue contener la ola migratoria de Centroamérica e impedir llegara a la frontera con Estados Unidos. Con la GN distraída, las calles y varias regiones del país siguieron en poder de los grupos del crimen organizado.

En ese lapso hubo otros hechos que afianzaron la confianza de los grupos criminales, el más representativo de todos fue el llamado “culiacanazo”, el mensaje que el gobierno federal envió fue de tolerancia y temor ante las represalias de los delincuentes, estos lo entendieron e incrementaron su actividad delictiva.

La mezcla de esos factores, aunado a una incapacidad de las policías estatales y municipales para enfrentar grupos delincuenciales con mayor poder de fuego, marcaron el fracaso notorio que ahora vemos en seguridad pública.

Salvo lo que opina el gobierno federal, hay unanimidad al señalar que el responsable del fracaso en el manejo de la seguridad pública fue el titular Alfonso Durazo Montaño y no hay estadísticas que avalen lo contrario.

Una alianza ciudadana

En el PAN se escuchan voces muy diversas cuestionando si les conviene ir en alianza con el PRI y el PRD en la elección del 2021, los hay quienes citan con recurrencia su lucha histórica y también hay quienes reprochan al PRI, se hubiera investigado, inhabilitado y metido en la cárcel  a unos cuantos corruptos del sexenio encabezado por Guillermo Padrés, quienes esgrimen este último argumento son precisamente los señalados de cometer actos de corrupción.

Personajes como Roberto Romero López o Agustín Rodríguez, solo por citar dos casos, están con un pie en el PAN y otro en Morena; ellos y muchos más como ellos piensan que dentro de Morena tendrán la oportunidad de cobrar venganza y por tanto su interés no es la situación que electoralmente enfrenta el PAN, lo de ellos es su interés personal y el ánimo de revancha.

Mientras ellos atizan la división interna, el PAN en Sonora no tiene argumentos para competir con posibilidades de triunfo y si acaso puede aspirar a ser la cuarta fuerza política en la entidad.

Ya la elección anterior recibieron una dura lección: en Hermosillo no ganaron una sola casilla y eso que tenían a una mujer empresaria, como Mirna Rea de López que a pesar de sus credenciales fue barrida electoralmente.

En ciudades como Cajeme y Guaymas, tampoco lograron buenas cuentas, Nogales lo perdieron sin meter las manos; San Luis Río Colorado el otrora bastión del panismo les fue arrebatado por Morena; ganaron las alcaldías de Puerto Peñasco y Huatabampo y a duras penas lograron integrar un grupo parlamentario con tres diputados obtenidos por la vía plurinominal.

Cambiar esos resultados obtenidos el 2018 solamente son posibles si hacen una alianza, de lo contrario seguirán siendo una minoría marginal; con mucho orgullo por defender su historia y su pasado, eso ni dudarlo, pero con muy poca incidencia en la lucha política de Sonora.

Otro detalle que no debe obviarse por ser trascendente, es que en todo caso el PAN duda del PRI, pero jamás han expresado un aspecto negativo que les disguste de Ernesto Gándara y eso indica que la persona no les desagrada como su eventual candidato.

Otros Juglares:

–“Estamos considerando que al momento de reintegrar a los jóvenes a las clases presenciales en las escuelas, una de las normas será el uso del cubrebocas  estrictamente obligatorio y lo mejor es el ejemplo por eso no me lo quito considero”

Lo dijo el Secretario de Educación y Cultura, Esteban Moctezuma Barragán al comparecer frente a la comisión de Educación del poder legislativo y responder a una solicitud de que se quitara el cubrebocas para que su voz fuera más clara. ¿Lo estarían oyendo en Palacio Nacional?

Gracias por su atención, hasta el viernes si Dios quiere. ¡¡Salud!!

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