Quemar las naves

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El Juglar de la Red

Por Rafael Cano Franco

Cuenta la historia que cuando Hernán Cortéz viajaba de Veracruz a Tlaxcala, sus hombres se sentían incómodos; no solamente se enfrentaban a pueblos que los superaban en número, también enfrentaban un entorno natural que les era desconocido, por ello siempre pensaban en regresar a Cuba en los barcos fondeados en frente a Veracruz.

Ese temor pronto pasó a convertirse en un motín y aunque Cortéz lo aplacó castigando a los líderes, le quedó claro que había una zona de confort que sus hombres no podían dejar de observar y es que mientras supieran que tuvieran las naves que los podían regresar a su lugar de partida inicial, no se aplicarían al cien por ciento en la tarea de conquista que pretendía el hombre de Extremadura.

Por eso, Cortéz les dijo que había mandado quemar las naves –en realidad las desmanteló—y por tanto ya no había forma de regresar a Cuba así que debían cargar con todo para conquistar y poder merecer todos los tesoros que aquella nueva tierra escondía.

Desde entonces, la frase “quemar las naves” significa tomar una decisión que implica dejar atrás una zona de confort, romper con algo o alguien y dar un salto de fe hacia el frente; es una acción calculada que indica la decisión de un líder para realmente avanzar y poder alcanzar un objetivo supremo.

Viene lo anterior por la forma como se pretende vender el nuevo Sistema Estatal Anticorrupción con una serie de modificaciones legales cuya pretensión es darle un nuevo rostro y atribuciones al sistema de procuración de Justicia de Sonora.

Al momento, los cambios planteados: crear la Fiscalía de Procuración de Justicia con dos áreas especializadas como la Fiscalía Anticorrupción y la Fiscalía para Delitos Electorales, parecen más cambios cosméticos y de nombre, que instituciones realmente avocadas a detener la corrupción.

Pero en materia de combate a la corrupción, lo que realmente hace falta es “quemar las naves”.

No solamente medidas de índole cosméticas, sino decisiones de fondo y una de ellas es, por ejemplo, la eliminación del fuero que se ha convertido en una capa de protección para ciertos usufructuarios de puestos públicos.

También se trata de endurecer las leyes, todos los funcionarios saben que un buen abogado puede desvirtuar cualquier acusación, se sabe también que el sistema legal mexicano está plagado de herramientas para desvirtuar acusaciones; hay muchos beneficios de los cuales gozan los políticos o funcionarios corruptos, pero además a su paso por el poder tienen la ventaja de haber creado una red de alianzas, en base a favores políticos, que luego les son muy útiles.

En Sonora hemos visto como jueces federales son muy proclives a conceder amparos a diestra y siniestra a funcionarios corruptos, esos mismos jueces emiten luego resolutivos que favorecen a las víctimas y les permite gozar de libertad e incluso les abren las puertas para que huyan.

Es decir se puede cambiar el nombre y la estructura de ciertas instituciones, incluso se pueden cambiar métodos y sistemas, pero si al final serán los mismos de ahora los que impartan justicia, entonces nada servirá para avanzar.

Quemar las naves implica cambiar todo y a todos aquellos que ahora pueden decidir; solamente así se puede empezar a construir un nuevo modelo que realmente castigue a los corruptos.

Es decir, para combatir la corrupción se debe cambiar todo el sistema y eso incluye a personas que diariamente le dan forma, sino se cambia el sistema, tendremos nuevas instituciones, con nuevos mecanismos de operación, pero basadas en el mismo concepto corruptor de siempre.

Y aquí un primer detalle el cual ejemplifica que la Fiscalía recién creada se basa en el error es que la designación de su titular recaerá en el Congreso del Estado, que deberá aprobarla con las tres cuartas partes de sus integrantes y a propuesta de una terna proveniente de un Consejo Ciudadano que nominan los mismos políticos en funciones.

Una designación como esa no debe depender de los políticos y menos de los diputados; está visto que en esas instancias lo que priva es el interés partidista, que los diputados siguen las líneas dictadas por instancias ajenas al poder Legislativo, que los diputados atienden primero a sus jefes de partido que a las demandas ciudadanas y que no les importa la parálisis cuando se trata de salirse con la suya; pero lo peor de todo es que ahí todo se negocia y eso da como resultado que lleguen personajes al contentillo de los partidos y no los que realmente demostraron ser los mejores.

En todo caso el Fiscal debería ser votado por los ciudadanos y darle a su figura un auténtica independencia, tanto política, como operativa y presupuestal.

La otra panacea son los llamados Consejos Ciudadanos, cuya credibilidad es inexistente porque no existen mecanismos claros y trasparentes que dejen ver los méritos para integrar un consejo de gran importancia, por lo general están ahí personas ligadas al poder, con cierta credibilidad y conocimiento en el tema, pero siempre con un cordón umbilical que los liga a quienes los nominaron.

Por mucho que festinen con estos pasos que se dan para la creación del Sistema Estatal Anticorrupción, la verdad es que están construyendo sobre los mismos cimientos del pasado, están dejando las zonas de confort y en ese sentido los resultados van a seguir siendo los mismos.

No se han decidido a “quemar las naves”.

Marcha de periodistas

El sábado pasado un grupo de periodistas salimos a la calle para exigir justicia por el asesinato de la periodista Miroslava Breach, corresponsal del periódico “La Jornada” en Chihuahua; se trató de una manifestación pacífica que salió de la plaza Emiliana de Zubeldía y terminó frente a Palacio de Gobierno.

Participaron más de 100 periodistas entre reporteros, columnistas, editores, fotógrafos y camarógrafos; la marcha fue convocada por los colegas Reyna Haydee Ramírez y César Fraijo, pero a ella se sumaron muchos otros colegas entendiendo el fin noble que la motivó.

Manifestaciones iguales se dieron en Ciudad Obregón y Nogales, pero además hubo otras en prácticamente todo el territorio nacional.

En el caso de Hermosillo, la colega corresponsal de “La Jornada”, Cristina Gómez Lima fue la encargada de leer un posicionamiento como integrante del medio agraviado; por su parte, Reyna Haydee Ramírez leyó una carta donde se manifestaba el sentir de diversas organizaciones de periodistas y otras de la sociedad civil que se sumaron a la indignación y a la petición de justicia.

Otros Juglares:

–“Ejercer el periodismo en México se ha convertido en una sentencia a muerte”, lo dijo la corresponsal de “La Jornada” en Sonora, Cristina Gómez Lima, durante la marcha donde periodistas exigieron justicia por el asesinato de Miroslava Breach.

Gracias por su atención, hasta el martes si Dios quiere. ¡¡Salud!!

Pd.- Nos puede escuchar por la señal de Radio Sonora (94.7 FM) de lunes a viernes, en horario de 13:00 a 15:00 horas, en la Segunda Emisión de Noticias.

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