Saber ser oposición desde el gobierno

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Es verdad que al PRI se le dificulta ser partido opositor cuando pierde el gobierno, imagínese entonces la encrucijada que enfrenta ahora que al mismo tiempo en Sonora es gobierno y también es oposición.

A diferencia del resto de los partidos políticos, el PRI fue concebido con un gen altamente institucional; eso no significa carezca de crítica a sus dirigentes o a los gobernantes que emanan de sus filas; pero en lugar de llegar a la estridencia pública, por lo general buscan conductos internos y menos visibles para hacer llegar su molestia o su sentir a las instancias donde se toman las decisiones.

Pareciera que están muy recientes las elecciones y por tanto que el tiempo es un factor no determinante y vital para ir retomando el camino como partido político; la realidad es que tres años son muy pocos y a esa distancia se encuentra el próximo proceso electoral en Sonora y el PRI tiene muy escasas figuras públicas con liderazgo para cruzar esa aduana.

Pero no solamente se trata de las figuras que van a lanzar a la contienda, también del proceso de construcción de la imagen a proyectar en esta dualidad en la cual ahora se mueven: ser el partido en el Gobierno y ser oposición respecto al gobierno federal, el Congreso de la Unión, el Legislativo de Sonora y los ayuntamientos más importantes de la entidad.

Con una magra representación legislativa, se esperaría un PRI contestatario y crítico; pero en lugar de eso nos encontramos con diputados que muestran temor y cautela en extremo para emitir cuestionamientos a las decisiones de Morena en el Congreso del Estado; parecieran estar atemorizados y no tener argumentos sólidos para oponerse a las decisiones que toma la mayoría a la que se enfrentan.

Ante los hechos que se han presentado, la actitud asumida por el grupo legislativo del Tricolor más bien es tímida y de poco cuestionamiento a los errores cometidos por una mayoría voraz pero ignorante de los procesos legislativos; el comportamiento de los diputados del PRI más se asemeja a la de quien no quiere incomodar o molestar a alguien más poderoso porque teme a su reacción.

En ese mismo punto se ubican sus regidores; no solamente son avasallados en los Cabildos por ser minorías ínfimas, las y los ediles del PRI están acobardados al grado que prefieren no hablar; pero no solamente eso, en lugar de jugar un papel opositor se han vuelto comparsa de los gobiernos de Morena.

Este comportamiento tan “mesurado” que exhiben regidores y diputados del PRI no puede considerarse una decisión personal, en todo caso parece ser más un comportamiento estratégico diseñado ex profeso en las mesas donde se deciden las rutas políticas a seguir como estrategia, pero también hay que decirlo: está basado en la postura de no incomodar, no criticar y menos cuestionar públicamente lo erróneo, perjudicial o lesivo para los sonorenses que pueda salir de Morena.

La postura asumida no solamente es una actitud poco valiente, también lleva al PRI a renegar de una responsabilidad histórica, que a se agranda cuando se es minoría, y que no es otra cosa que ser una auténtica oposición; si bien con responsabilidad y congruencia, también con firmeza y solidez en sus posturas.

En estos momentos no son ni agua ni pescado.

Esa actitud pasará facturas y su propia militancia puede llegar, primero, a la decepción y de ahí brincar a la  rebelión contra sus líderes.

La combatividad es un factor inherente a todo partido político que se ubica en la oposición, pero al mismo tiempo es una condición que se adquiere; en el caso del PRI parece caminar con un “freno de mano” y con una militancia que deseando ir más rápido se siente maniatada.

Para crear las nuevas figuras que compitan y refrescar candidaturas en todos los ámbitos, es ahora cuando se requiere dejar al priísmo resurgir, ser crítico, desactivar el gen institucional y permitirles ser una oposición real; no hacerlo ahora, es condenarlo desde ya a ser una oposición sin gobierno a partir del 2021.

 

Los carniceros de hoy, serán las reses del mañana

Diversos despachos de prensa indican que el ex secretario de Salud en Sonora, Gilberto Ungson Beltrán fue denunciado ante la Procuraduría General de la República (PGR), por el desvío de 68 millones de pesos de los programas federales: Seguro Popular y el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).

La denuncia la habría interpuesto el Sistema Nacional Anticorrupción e incluye a otros 10 ex funcionarios de distintas entidades donde se encontraron irregularidades en el periodo correspondiente del 2012 al 2016, en un desfalco que en total suma los 35 mil 904 millones de pesos.

En descargo del doctor Ungson Beltrán debemos recordar que su periodo como Secretario de Salud solamente es de 15 meses en relación a los cuatro años revisados  (2012-2016); sin embargo la acusación es preocupante, no por el monto que palidece ante la cifra total que se detectó como desviada; sino porque es el primer funcionario del gobierno actual que enfrenta este tipo de problemas.

 

Tips cortitos pa´no enfadar:

1.- Manolo Madero, el representante que tiene Elba Esther Gordillo en Sonora, y experto en brincar de liana en liana en cuanto a partidos políticos se refiere, sí que le falló a sus jefes en un evento que el pasado martes organizó en Hermosillo porque su capacidad de convocatoria fue muy pobre.

Se supone que Manolo Madero debía mostrar el trabajo organizativo que ha realizado y por ello venía un enviado del centro del país para elaborar un informe; como parte de las actividades se organizó una reunión con quienes supuestamente participan en esa Asociación, pero mientras que “Manolo” quería una convocatoria de 60 personas “o más”, la asistencia que tuvo lo volvió a la realidad, pues apenas logró juntar 20 maestros.

Lo anterior es indicativo de que más allá de balandronadas, el magisterio de Sonora está tranquilo y se aglutina en el SNTE, en sus dos secciones, sin dejarse encantar por las voces que de pronto quieren capitalizar ciertos momentos políticos.

 

2.- Nada sería más benéfico para el bolsillo de los sonorenses que la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano tuviera éxito en las gestiones que realiza ante la Secretaría de Hacienda para que el subsidio que se otorga en el consumo de energía eléctrica se equiparara en todos los municipios de Sonora al que recibe la ciudad de Mexicali en Baja California.

La gestión también incluye que el subsidio se otorgue de manera permanente y en automático –actualmente se tiene que gestionar cada año—y se aplique del 1 de mayo al 31 de octubre.

La gobernadora Claudia Pavlovich no solamente gestiona este beneficio con las autoridades de Hacienda y CFE en funciones, también se las planteó a los futuros titulares de esas dependencias buscando hacer los amarres para que el subsidio de 330 millones anuales se mantenga y de ser posible que se incremente a la tarifa preferencial más baja que hay.

 

Otros Juglares:

“Yo ya lo estoy haciendo, empecé a hacerlo con los que ya se van, lo empecé a hacer con los que ya llegaron, les pasamos el convenio de CFE cómo se maneja, Hacienda nos entrega más de 330 millones de pesos anuales para poder hacer frente a esto y al costo que significa el subsidio”.

Lo dijo la gobernadora Claudia Pavlovich al explicar que las gestiones para seguir subsidiando el consumo de energía eléctrica doméstica se viene realizando con los actuales y los futuros funcionarios.

 

Gracias por su atención, hasta el lunes si Dios quiere. ¡¡Salud!!

 

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