Serán Las Rastreadoras de Sonora para buscar en fosas a sus desaparecidos

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Por Cristina Gómez Lima

Encima de las cenizas de una narco fosa, familiares de desaparecidos del puerto de Guaymas, Sonora pactaron con “Las Rastreadoras Del Fuerte” formar un grupo similar en Sonora ante el incremento de desapariciones forzadas en el Sur del Estado, presuntamente provocadas por el enfrentamiento voraz de tres grupos de la delincuencia organizada en su guerra por la plaza de los municipios ligados a Sinaloa.

María Teresa Valadez, hermana de Fernando que no ha vuelto a casa desde el 2015, será la líder aquí en Sonora, contó a medios de comunicación que tan sólo en el periodo del 2013 al 2015, los familiares han reportado 200 personas desaparecidas en los municipios Guaymas y Empalme, Sonora.

“No tengo miedo, buscaré a mi hermano hasta encontrarlo, es una promesa que le hice a mi madre”, relató la mujer de oficio restaurantero en el puerto de Guaymas.

“Las Rastreadoras de Sonora” será el nombre del grupo de mujeres de este estado, bautizado por la activista Mirna Nereyda Medina Quiñones en su visita a Guaymas, donde fue sorprendida al percatarse que el fenómeno de desapariciones forzadas no es exclusivo de Sinaloa, también de estados ligados a las actividades ilícitas de los grupos de poder que imperan en la zona occidental del País.

La noticia de que la fiscalía de Sonora encontrara una fosa clandestina en el centro del turístico Cañón del Nacapule, motivó al grupo de rastreadoras a viajar de Choix, Sinaloa a Guaymas, Sonora hasta llegar al escenario de cenizas con olor a fétido utilizado para abandonar al menos un par de cuerpos. Ahí se percataron que las características geográficas del terreno son propicias para entierros clandestinos, por lo que aseguraron con base a su experiencia que existe más cadáveres en el lugar.

Dicha situación montó esperanza en las decenas de familias que al anunciarse la fosa clandestina se presentaron ante el Ministerio Publico de Homicidios para dejar su ADN, estas mantienen la certidumbre que las más de 140 piezas humanas encontradas por los peritos de la Fiscalía Estatal y las otras 40 particular rastreadas por ellas mismas pudiera tratarse de sus seres queridos que han desaparecidos hace tiempo.

Una de ellas es Mónica, que desde que llegó al lugar afirmó: “aquí está mi sobrino”. A ella y a su familia les arrebataron en tan sólo un mes a tres miembros, su hermano, su hermana y su sobrino. Todos “levantados” en la misma colonia por un taxi al que se le desconoce su paradero.

En entrevista para Alsegundo, señaló que ha sido una devastadora situación para toda la familia, principalmente para su madre, una mujer de tercera edad que forzosamente le han sido arrebatados dos hijos y un nieto. Mónica contó que primero faltó su hermana el 30 de mayo, segundo su sobrino el 23 de junio y tercero su hermano el 29 de junio de 2017.

“Tan sólo en la colonia (Ocotillo, de Guaymas, Sonora) que vivo yo el año pasado levantaron 40 personas, ha sido una situación difícil para todos lo que vivimos ahí”, sostuvo la mujer dispuesta a integrarse a Las Rastreadoras de Sonora.

Interpuso la denuncia ante la procuraduría local desde agosto de 2017, y apenas el día viernes después de seis meses, las autoridades la citaron para realizarle una entrevista para dar los por menores de los hechos ocurridos en el verano del pasado año.

“Dicen que tuvieron a mi sobrino en una casa aquí en San Carlos, nosotros no hemos buscado por miedo pero queremos darle sepultura para estar tranquilos, todos los días a todas horas los recordamos y pensamos dónde podrían estar”, comentó entre lagrimas.

Las familias que acudieron al Ministerio Público aseguran que las cifras son mayores a las que las autoridades reconocen, incluso comentan que El Valle de Guaymas, Empalme y San Carlos se ha convertido en una fosa común gigante ante el abandono de las autoridades, la secrecía de los caminos rurales desérticos.

Por su parte, la ahora líder de las Rastreadoras de Sonora contó que el pasado mes de julio un grupo de niños descubrieron un cuerpo entre matorrales, las autoridades ignoraron la denuncia pero la familia ingresó y localizó el cuerpo de un hombre que mantenía ocho meses desaparecido, el cual fue identificada y corroborada su identidad.

Ella junto a su madre tienen dos años y seis meses dando vueltas a las Fiscalía del Estado, a quien han entregado pruebas para dar con el paradero de Fernando Valadez, que a sus 30 años fue desaparecido el 11 de agosto de 2015.

Señalaron que este periodo de indagaciones, el Ministerio Público que más les ayudó en investigación fue encontrado ahorcado en su domicilio particular.

En Guaymas y Empalme suman cerca de 200 desapariciones forzadas que incrementaron a partir del 2013,  en su mayoría son hombres y mujeres de 20 a 35 años de edad, principalmente originarios de las colonias Pesquera, Bella Vista, Pitic, Sahuaral y Guaymas norte.

 

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