Un economista de la firma apuntó que no ha visto ninguna “propuesta radical de cambio en la política fiscal” de parte de ninguno de los posibles candidatos que encabezan las encuestas.
Un día después de aumentar la perspectiva de la deuda de México, la calificadora Standard & Poor’s (S&P) descartó que el panorama crediticio del país pudiera cambiar tras las elecciones presidenciales del próximo año, al tiempo que adelantó equilibrios y estabilidad económica.
En una conferencia de prensa telefónica, el analista Joydeep Mukherji destacó que S&P no espera cambios sustanciales en las políticas fiscales ni tampoco una alteración en el equilibrio en el poder en el Congreso de México tras las elecciones, lo que permite prever estabilidad económica.
“Muchas cosas podrían cambiar que tendrían un impacto en los ciudadanos de México, pero que no tendrían un efecto en la calificación soberana, porque al final del día nos fijamos en temas como crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)”, explicó Mukherji.
El analista aseguró que el crecimiento potencial del PIB en México ha estado por debajo de su potencial “por un largo tiempo”, lo que incluye gobiernos tanto del PRI como del PAN.
“Eso probablemente no va a cambiar mucho el próximo año, sin importar quién gane las elecciones”, precisó el economista. Las elecciones están programadas para julio y el cambio de gobierno sucedería hasta diciembre.
El economista apuntó que no ha visto ninguna “propuesta radical de cambio en la política fiscal” de parte de ninguno de los posibles candidatos que encabezan las encuestas, ni tampoco de los partidos que los respaldan.
Afirmó que aunque cambios profundos podrían suceder en el país dependiendo del candidato ganador, como alteraciones en las políticas fiscales o reformas constitucionales, éstos no sucederían inmediatamente después de que el presidente electo tomara posesión.
“Nuestro escenario base es que no habrá alteraciones que pudieran cambiar las calificaciones”, puntualizó Mukherji.
Resaltó sin embargo que los cinco meses que transcurren desde las elecciones hasta el cambio de gobierno proporcionarán amplio margen a los analistas para evaluar al gabinete propuesto y para en cualquier caso modificar previsiones.
La conferencia telefónica sucedió luego de que S&P confirmara el martes las calificaciones soberanas de la deuda de México, en BBB+, y de que revisara al alza la perspectiva de las calificaciones de largo plazo en escala global de “negativa” a “estable”.
En el comunicado, la calificadora señaló que sin importar quién gane las elecciones “esperamos que persistan los moderados déficits fiscales”, además de que la independencia del Banco de México significa una “continuidad de una política monetaria prudente”.
“También esperamos que se mantenga el marco legal actual y que continúe la actividad del sector privado en el sector de energía”, de acuerdo con la calificadora.
Respecto de la violencia y de la percepción de corrupción en México, Mukherji asentó este miércoles que S&P toma en cuenta estos flagelos como lastres que retrasan la expansión del PIB nacional pese al impulso de las reformas estructurales aprobadas durante el actual gobierno.
Fuente: Notimex





