Por El Universal
César Alejandro «N», alias «El Bótox», presunto líder de la célula criminal Los Blancos de Troya, fue detenido en Michoacán por su presunta implicación en el asesinato de Bernardo Bravo, dirigente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán.
El detenido es señalado como uno de los principales generadores de violencia y extorsión en la región.
De acuerdo con autoridades estatales y federales, «El Bótox» es identificado como líder de Los Blancos de Troya, brazo armado del grupo delictivo Los Viagras, organización que mantiene una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Su captura se realizó en un operativo conjunto en el que participaron elementos de Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán y autoridades de la entidad.
El Fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, informó que César Alejandro Sepúlveda Arellano es señalado como autor material e intelectual del asesinato de Bernardo Bravo, por lo que ya existía una orden de aprehensión en su contra que fue cumplimentada.
Las investigaciones, explicó, se fortalecieron mediante análisis técnicos y de telefonía móvil que permitieron ubicar a los responsables del crimen.
La detención también fue confirmada por el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, quien señaló que «El Bótox» era un objetivo prioritario y principal extorsionador de productores de limón en Michoacán, además de estar vinculado con diversos homicidios en la entidad.
Tras el homicidio de Bernardo Bravo, ocurrido en Apatzingán, las autoridades estatales ofrecieron una recompensa de 100 mil pesos a quien proporcionara información que permitiera la captura del presunto líder criminal, quien además es señalado como probable responsable del delito de secuestro agravado.
De acuerdo con la ficha oficial, El Bótox tiene alrededor de 40 años de edad, mide aproximadamente 1.73 metros, es de complexión media, tez morena, cabello corto oscuro y ojos medianos.
En 2018 fue detenido por primera vez en el estado de Morelos, donde permaneció recluido durante un año y ocho meses. Tras su liberación, se trasladó a Michoacán, donde presuntamente fundó Los Blancos de Troya junto con Andrés Alejandro Sepúlveda Álvarez, alias El Fresa o El Jando.
El asesinato de Bernardo Bravo ocurrió cuando su cuerpo fue localizado con huellas de violencia al interior de una camioneta sobre la carretera Apatzingán–Presa del Rosario, en la localidad de La Tinaja. El hallazgo fue reportado por pobladores que circulaban por la zona, quienes alertaron a las fuerzas de seguridad.
Bravo había denunciado de manera reiterada la extorsión que sufría la industria citrícola en el Valle de Apatzingán por parte de grupos del crimen organizado. Debido a las amenazas, contaba con medidas de seguridad y se trasladaba en una camioneta blindada; incluso, en periodos críticos, llegó a residir temporalmente en Morelia.








