Por AFP
Combates entre dos grupos de la extinta guerrilla de las FARC dejaron 48 rebeldes muertos en la Amazonía colombiana, dijo este jueves a la AFP un alcalde de la zona.
En medio de la peor ola violenta de la última década en Colombia y a días de las presidenciales del 31 de mayo, las dos facciones rebeldes se disputan el control territorial y las rentas del narcotráfico y la minería ilegal en el departamento del Guaviare.
«Los cuerpos están ahí amontonados, hay que evacuarlos», dijo Willy Rodríguez, alcalde de San José del Guaviare, en una llamada con la AFP. Las autoridades no han logrado llegar al punto de los enfrentamientos y el balance proviene de la comunidad, que se vio atrapada en medio del fuego cruzado.
Videos que circulan en redes sociales registran fuertes sonidos de metralla desde el interior de una de las casas de la comunidad de la zona.
Los equipos de rescate esperan a que los grupos armados les permitan acceder a la remota zona, que tiene altas probabilidades de estar minada, para recoger los cadáveres.
Llegar hasta ese punto desde la capital regional, San José del Guaviare, toma aproximadamente seis horas en una camioneta 4×4, según Rodríguez.
Tienen «un único objetivo, la economía criminal, vivir del narcotráfico (…) Es inconcebible, es absurdo», dijo el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, a Blu Radio.
«Desplegamos unidades en la zona, intentamos hacerlo por la vía aérea, fue imposible por meteorología y las tropas están avanzando por tierra», agregó.
El Guaviare es uno de los bastiones históricos de la guerrilla. Ese territorio está hoy en disputa entre grupos disidentes que le dieron la espalda al acuerdo de paz de 2016 con las FARC.
Los rebeldes se financian con la extorsión, el narcotráfico y la minería ilegal en zonas protegidas ambientalmente. También imponen un régimen de terror con toques de queda y restricciones a la población.
Allí es habitual que disidentes bajo las órdenes de Iván Mordisco, el criminal más buscado del país, y sus rivales al mando de alias Calarcá se enfrenten a muerte para delimitar sus zonas de control y corredores estratégicos para traficar droga.
Una fuente del Ejército dijo a la AFP que los combates comenzaron el lunes. No hay información sobre si continúan actualmente.
En medio de una seguidilla de atentados, asesinatos y secuestros a mano de los grupos armados, la seguridad es una de las principales preocupaciones de los colombianos de cara a las elecciones presidenciales.
El saliente presidente Gustavo Petro, el primero de izquierda de Colombia, intentó sin éxito negociar la paz con todos los grupos criminales y la oposición lo acusa ser indulgente con ellos.







