Por Reuters
Los futuros del petróleo caían cerca de un 2% este viernes y se encaminaban hacia su mayor desplome semanal desde principios de abril, tras conocerse que Estados Unidos e Irán habían llegado a un acuerdo sobre una posible prórroga del alto el fuego.
A las 10:59 GMT, los futuros del crudo Brent para julio, que vencen durante la jornada, bajaban 1.66 dólares, o un 1.77%, a 92.05 dólares el barril. El contrato de agosto, más activo, cedía 1.63 dólares, o un 1.76%, a 91.07 dólares.
Por su parte, los futuros del West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) restaban 1.55 dólares, o un 1.74%, a 87.35 dólares.
El referencial Brent ha perdido cerca de un 11% esta semana, su mayor declive desde la terminada el 6 de abril. El WTI, por su parte, ha caído casi un 10%, su mayor pérdida semanal desde la finalizada el 13 de abril.
«Aunque el flujo petrolero a través del estrecho de Ormuz sigue restringido y las reservas de crudo siguen cayendo, la atención del mercado sigue centrada en la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán», afirmó Giovanni Staunovo, analista de UBS.
«La caída de los precios podría estar obligando a algunos operadores del mercado a cerrar sus posiciones largas».
Estados Unidos e Irán alcanzaron el jueves un acuerdo para prorrogar el alto el fuego y levantar las restricciones al tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, según informaron fuentes a Reuters, aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, aún no lo ha aprobado y los medios estatales iraníes afirmaron que todavía no se ha concretado.
Los precios han sido volátiles en las últimas sesiones, con oscilaciones de hasta 6 dólares en ambos índices de referencia debido a las señales contradictorias sobre un posible fin de la guerra con Irán y la potencial reapertura del estrecho de Ormuz, que anteriormente era una vía de paso para una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado.
El tráfico a través de este cuello de botella marítimo sigue siendo una pequeña fracción de los niveles prebélicos. Los analistas de ING afirmaron que la reapertura de la vía navegable ofrecería un cierto alivio inmediato al mercado petrolero, pero la recuperación sigue siendo incierta.
Japón, que depende en gran medida del petróleo de Oriente Medio, registró el mes pasado una caída del 66% en las importaciones de crudo en comparación con abril del año pasado.







