Por AP
El gobierno de Estados Unidos anunció el jueves sanciones contra la empresa estatal de petróleo y gas de Cuba, en una medida que, según algunos expertos, sólo profundizará la crisis de la isla y afectará con mayor dureza a los cubanos más vulnerables.
El secretario de Estado Marco Rubio sostuvo que los activos clave de la compañía, la Unión Cuba Petróleo (CUPET), fueron «expropiados ilegalmente a propietarios estadounidenses hace años». Además acusó al gobierno de Cuba de utilizar la energía como arma.
«Mientras el pueblo cubano ha sufrido escasez de combustible y apagones debido a décadas de falta de inversión en infraestructura crucial, los líderes comunistas de Cuba han desviado recursos energéticos para llenarse los bolsillos», manifestó.
Además señaló, que los funcionarios cubanos «revenden barriles incontables de la escasa energía en el mercado secundario, acaparan suministros energéticos para sus fuerzas militares, de inteligencia y represivas, y racionan la energía como herramienta de control social».
Bruno Rodríguez, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, rechazó los comentarios de Rubio.
«El Secretario de Estado del régimen estadounidense, por ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos de la claque elitista que impulsó su carrera política, ahora refuerza aún más el cerco económico y energético contra Cuba».






