Por Redacción
México superó el sexto partido. Aunque tuvieron que pasar siete años para que la Selección Mexicana avanzara de la primera ronda de un Mundial Femenil Sub-17: se convirtieron en semifinalistas, después de derrotar 5-4 a Italia en una cardíaca tanda de penales.
Un duelo que estuvo marcado por la actuación de la guardameta Valentina Murrieta, quien atajó en dos ocasiones la pena máxima de las italianas.
Lo que hubiera sido el primer gol de la escuadra nacional, terminó en una larga revisión en el VAR. El efusivo festejo del Tricolor Femenil fue interrumpido cuando el arbitraje anuló el tanto que Ava Stack, anotó en el 15’, por un contacto en el área sobre Anna Copelli.
Stack se limitó a mirar con molestia a la silbante Lara Lee, más aún porque le concedió un penal al combinado italiano.










