El ex alcalde de Hermosillo, Alejandro López Caballero sabía que la elección del domingo representaba la posibilidad de todavía poder aspirar a competir electoralmente el 2018; esperaba lograr su anhelo de ser candidato al Senado y desde ahí trabajar para ser el candidato del PAN al gobierno de Sonora.
Hacer que ganara la elección Adrián Espinoza no solamente se trataba de derrotar a Damián Zepeda, también implicaba trabajar por su propio proyecto político; por ello cuando vio que la elección se le iba de las manos no dudó en actuar como un gángster de la política.
Dicen que a situaciones desesperadas, acciones desesperadas.
Por eso, cuando las tendencias marcaron como ganador a David Galván, López Caballero determinó violentar el proceso y activó a sus grupos de golpeadores para que se robaran las urnas; no solamente fue una mala idea, también fue operada de pésima manera.
Los “cholos” contratados ex profeso para robarse las urnas, lo intentaron pero fueron atrapados por los votantes y les hicieron decir quién era la persona que los contrató: todos apuntaron hacía el ex alcalde López Caballero.
Pero la intentona de violencia que utilizó Alejandro López Caballero, no solamente fue vana, también lo exhibió ante el panismo como un tipo que al no saber cómo ganar, es también muy mal perdedor.
Vienen ahora las consecuencias del error de cálculo cometido.
Tratar de robar urnas utilizando grupos de choque y dejando además un sendero de migajas que conducen hasta su persona, es una acción que va a repercutir en Adrián Espinoza, quien no tiene argumentos legales, ni morales para impugnar la elección. Sería muy hipócrita del señor Espinoza, si a pesar de saber que fue su compañero de fórmula quien utilizó “cholos” para robar urnas, todavía decide acudir a los tribunales.
No es lo único, todo el operativo violento para alterar la elección, fue documentado por las instancias del PAN y con ese solo argumento pueden iniciar un procedimiento de expulsión, tanto a López Caballero como Adrián Espinoza.
Ni que decir de las aspiraciones de Alejandro, simplemente en el PAN ya no tiene cabida; no solamente perdió la elección, y por abrumadora mayoría, también debe decir adiós a cualquier candidatura en el futuro inmediato.
Evidenció también su pésima fama como operador electoral, pero también dejó documentada su incapacidad para ser marrullero; dentro de los panistas, el grupo de López Caballero y él mismo son vistos con recelos, como esos neopanistas que llegaron con Guillermo Padrés y utilizando las malas artes se adueñaron del PAN.
A estas alturas, con la pésima reputación que tiene ante los auténticos panistas, Alejandro López Caballero tampoco ayuda mucho a Rafael Moreno Valle, no creo que un aspirante a la candidatura presidencial guste ser ligado a quien se comporta como gángster, pero además con una severa pérdida de credibilidad.
Finalmente, el mismo equipo de Adrián Espinoza, ¿aceptará lo hecho por López Caballero? No creo que estar ligadas a acciones de esa naturaleza sea algo conveniente para la imagen de la diputada Lisette López Godínez, quien todavía aspira a ser perdonada y recibida de nuevo como parte del grupo parlamentario del PAN, algo que ahora ya se ve más lejano.
El futuro de López Caballero ya no está en el PAN, ahí no solamente no lo quieren al grado de que probablemente lo expulsen; si desea continuar en la política deberá emigrar a otro partido, el asunto aquí es ¿quién acepta a estos personajes cuyos métodos, como ya lo manifestaron, son de hampones?
Mil 700 millones por 20 mil pesos de fianza
Algo está muy podrido en el sistema de justicia en México cuando un Juez determina otorgarle la libertad a Roberto Francisco Ávila Quiroga, detenido por otorgar “moches fiscales” que llegan a los mil 700 millones de pesos, pero que anda por las calles gracias a un amparo y por haber pagado una fianza por 20 mil pesos.
La delegación de la PGR dijo que apelara la decisión del Juez, pero ese no es el asunto; lo que genera incredulidad es la facilidad con la cual alguien acusado de un delito grave y por montos monetarios que implican más de mil millones de pesos, puede obtener un amparo y pagar unos ínfimos 20 mil pesos para estar en libertad.
Aquí las dudas son para la capacidad de los agentes del Ministerio Público Federal y los argumentos legales con los cuales armaron los expedientes; todo indica que son tan endebles que fácilmente fueron rebatidos, al grado de que Ávila Quiroga, se debe andar riendo solo y en plena libertad.
Sí por la víspera se saca el día, es fácil concluir que el resto de los expedientes en proceso de investigación pueden correr la misma suerte que este caso, de ahí que no se puedan echar las campanas al vuelo y pensar que el accionar de la PGR garantiza la cárcel para los pillos que saquearon Sonora.
Tips cortitos pa´no enfadar:
1.- El alcalde de Hermosillo, Manuel Ignacio “El Maloro” Acosta sabe que uno de los agravios que más molestan a los ciudadanos, es tener un cuerpo de seguridad pública que se dedica a atemorizar a la población y que protege a los delincuentes; peor aún, que los propios policías son delincuentes.
En once meses que van de su gobierno se han cesado 30 policías a los que se les comprobó eran delincuentes, chantajistas, “mordelones” o drogadictos; pero habrá más, ayer se anunció que de 90 agentes a los que se aplicó un examen antidoping, cuatro dieron positivo al consumo de cocaína y por tanto fueron separados de su cargo y está en proceso su expulsión de la fuerza de seguridad pública municipal.
Ignoro el grado de contaminación de la Policía Municipal, pero si la tendencia de cesar a los malos agentes continúa, al final de su gobierno, “Maloro” Acosta nos habrá liberado de 102 agentes que no cumplían con su función, eso es tanto como un 10 por ciento del total de la fuerza de trabajo de esa corporación.
2.- El secretario de Salud, Gilberto Ungson tiene muchos asuntos que atender en su sector; hay muchas fallas, herencias del pasado y cuestiones administrativas que debe atender, pero no se le puede negar que el aspecto toral que es el cuidado de la salud de los sonorenses puede presumir de excelentes resultados.
Con números presentados por la Secretaría de Salud, el doctor Ungson presume la reducción de un 500 por ciento de los casos de dengue; a pesar de que la ricketsia sigue presente, los números de muertes también disminuyeron y eso indica lo que se trabaja en las campañas de prevención y en el combate constante a los vectores (mosco y garrapata) generadores de esas enfermedades.
Es verdad que se debe trabajar mucho en varios sectores; pero no se puede negar que al menos en lo referente al cuidado de la salud sí están haciendo la tarea.
3.- El Presidente de la Comisión Organizadora del Proceso de elección en el PAN, Florencio “Chito hazte de la vista gorda” Díaz Armenta, anunció que el domingo participó el 52.69 por ciento del padrón, es decir fueron a votar 13 mil 042 panistas.
De ese total, David Galván Cázares obtuvo el 54.71 por ciento (7 mil 135 votos); Ernesto Munro Palacio logró el 23.8 (3 mil 108) y en un “honroso” tercer lugar quedó Adrián Espinoza con el 19.77 por ciento (2 mil 579 votos).
De lo anterior podemos concluir que David Galván Cázares será presidente del CDE del PAN solamente con un 27 por ciento de los votos del padrón total. Eso quiere decir que ganó bien, pero un 73 por ciento de los panistas no votaron por él.
Otros Juglares:
–“Nuestro reconocimiento a todos los que hicieron posible, de una manera o de otra, esta histórica jornada, que fue una muestra más de que el Partido Acción Nacional es el único con procesos internos verdaderamente democráticos en donde la militancia es la que tiene la última palabra ejerciendo su derecho al voto con libertad, responsabilidad y a conciencia”.
Lo dijo, sin el menor asomo de rubor, Florencio “Chito hazte de la vista gorda” Díaz Armenta, al dar a conocer los resultados del proceso de elección interna del PAN; como encargado de organizar la elección, Díaz Armenta mejor se olvidó de la violencia, del robo de urnas y de todas las malas artes de que hicieron uso los tres aspirantes a la dirigencia y que marcaron el destino de una elección donde el ganador solamente obtuvo el 27 por ciento de los votos totales del padrón.
Gracias por su atención, hasta el miércoles si Dios quiere. ¡¡Salud!!







