Que el Presidente Municipal, Manuel Ignacio “El Maloro” Acosta hubiera anunciado una página de internet, denominada Infraganti.mx, generó una serie de reacciones, la mayoría de ellas en torno a la legalidad de una acción como esa donde se exhibe el rostro de personas detenidas, también se ha tocado el tema del respeto a los derechos humanos y se habla también de que el nuevo Sistema de Justicia Penal fue vulnerado con la propuesta del Alcalde.
Todos los argumentos en contra de presentarle a los ciudadanos los delincuentes que los asolan, tienen razón jurídica; pero la realidad indica que las personas ya están hartas de un sistema de justicia donde se privilegia más el derecho humano de un malandrín, donde importa solamente cumplir con la formalidad del debido proceso y todos se olvidan de la justicia.
El nuevo Sistema de Justicia Penal, pregona a los cuatro vientos la presunción de libertad como su principio básico y en ese sentido generó una serie de medidas para evitar la exhibición del presunto implicado en un delito. Todo el asunto estriba en el respeto a los derechos humanos del presunto hampón.
Como se parte de que todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario; el presunto delincuente es liberado para que así enfrente el proceso en su contra; pero en el inter vuelve a delinquir y vuelve a delinquir, lo cual para el ciudadano se convierte en una auténtica burla y también en un acto vejatorio a sus propios derechos humanos, pero ese ciudadano honesto no tiene quien lo defienda.
Ver al delincuente en las calles, gozando de la libertad aunque este sujeto a proceso, es algo que desaprueba el ciudadano, lo afrenta y le genera una total impotencia; a lo anterior se agrega el miedo de que ese delincuente desea cobrar venganza por ser denunciado o que vuelva a cometer una fechoría en los bienes de quien lo denunció y en el peor de los casos que atente contra su integridad física.
Eso es lo que no entiende y ataca el nuevo Sistema de Justicia Penal.
Lo que hizo “Maloro” Acosta fue ponerse en el otro lado, en el de la indignación ciudadana; darles una herramienta para que señalen a un delincuente que los asaltó o atacó; exhibirlo en la libertad para saber si llegó a ser presentado ante la justicia o si fue liberado por los agentes que lo detuvieron a cambio de una “mochada”; darle a los ciudadanos las herramientas para que cuestionen a un ministerio público, a un juez o a un Secretario de Acuerdos, quien sin medir la peligrosidad del sujeto, lo pone en libertad porque el Sistema de Justicia Penal no se implementó a plenitud y solamente consideró un aspecto de los muchos que debe contener.
El Nuevo Sistema de Justicia Penal, al menos en Sonora, se implementó con una gran cantidad de deficiencias, producto del apuro y del rezago es cierto, pero eso no es excusa para que carezca de medidas cautelares garantes de la seguridad ciudadana, es un proceso inacabado e imperfecto y por lo tanto debería aplicarse solamente cuando este desarrollado a plenitud, no como ahora que está mocho y solamente le genera dudas a los ciudadanos.
Infranti.mx es solamente la respuesta del “Maloro” Acosta a la inquietud ciudadana, solamente les puso una herramienta para demostrar lo mal que andan los organismos defensores de los derechos humanos, las leyes que castigan a inocentes y que dan como premio a un delincuente, la libertad.
Es curioso, pero los primeros en protestar fueron los regidores del PAN, acusaron al “Maloro” de atentar contra los derechos humanos de las personas detenidas; en pocas palabras se ubicaron a favor de los delincuentes y no de las personas; eso es muy grave, porque los intereses políticos les ganan y exhiben su incapacidad de sumarse a una fuerte crítica que sale de una autoridad pero que en realidad es originada en los ciudadanos.
10 mil marcharon por la familia
Debo reconocer que no esperaba el éxito tan rotundo que tuvieron los organizadores de “La Marcha por la Familia”, ese evento en Hermosillo logró reunir a 10 mil personas que transitaron la tarde del sábado para expresar un rotundo no a la unión entre personas del mismo sexo.
Pero no solamente se trata de un éxito en Hermosillo; en ciudades como Chihuahua, Ciudad Juárez, Torreón, Mexicali, Tijuana, Durango, Tepic, Guadalajara, Querétaro, León, Mérida y Oaxaca, otros miles salieron a manifestarse.
Se estima que el sábado pasado se estima en casi dos millones de personas las que salieron a manifestarse y eso debe ser el indicativo para el gobierno que tal iniciativa no tiene respaldo popular.
En los últimos tiempos, la situación en México ha dado un giro notable: los delincuentes son premiados con la libertad y las minorías tienen más derechos que las mayorías.
No estamos condenando las preferencias sexuales de nadie, esa es su vida y tienen el derecho de vivirla como les de la gana; pero ese derecho no puede ir más allá de lo que dicen y quieren la inmensa mayoría de los mexicanos.
Dicen los detractores de la marcha que fue “El Muro” quien la organizó y coordinó; eso es falso, al grado de que en Hermosillo no se conoce el funcionamiento de esa organización y a pesar salieron más de diez mil personas a la calle.
Lo que vimos el sábado fue a un grupo enorme de ciudadanos expresándose en libertad y diciendo lo que quieren y lo que no les gusta; claro que recibieron el apoyo de diversas organizaciones y asociaciones religiosas, pero también de organizaciones ciudadanas, escuelas, universidades y asociaciones sociales.
La protesta no tenía ningún elemento político, era eminentemente social y eso le agrega mucho valor a la manifestación; el gobierno no puede ignorar que la propuesta de Enrique Peña Nieto, de reformar el Artículo 4 Constitucional no tiene el respaldo popular, por el contrario es rechazado de manera mayoritaria y de seguir con esa intentona solamente estará creando más “mal humor” social.
No faltarán aquellos que empiecen a motejar a los organizadores y les pongan todo tipo de calificativos para descalificarlos, pero lo innegable es que por primera vez en muchos años, una marcha se organizó para defender un valor social, como la familia y lo cierto es que se mostró idea y músculo.
Otros Juglares:
–“Hermosillo ha alzado la voz. De igual manera Sonora y México. No se trata de ofender a nadie, no se trata de pelear, se trata de que nosotros tenemos derecho a decidir cómo educar a nuestros hijos y lo único que pedimos es que se nos respete ese derecho”; lo dijo Francisco Manuel Duarte Márquez, representante del Frente Nacional Por la Familia en Sonora, durante la marcha organizada el sábado pasado y donde diez mil ciudadanos salieron a las calles para protestar por la intentona legislativa para legalizar las uniones entre personas del mismo sexo y la adopción de niños por parte de esas parejas.
Gracias por su atención, hasta el martes si Dios quiere. ¡¡Salud!!





