Por AP
Aficionados desmayándose en un estadio de béisbol. Leones muriendo en un zoológico. Una mujer que se refugió en un automóvil hallada muerta.
Las escenas provocadas por una ola de calor récord en el noreste de Asia ilustran cómo las temperaturas extremas han atenazado a Corea del Sur, Corea del Norte y Japón.
En la mayor parte de Corea del Sur había un aviso en vigor el miércoles por ola de calor grave, mientras las temperaturas en la densamente poblada área metropolitana de Seúl, con 20 millones de habitantes, y en zonas próximas se disparaban hasta 39 grados Celsius (102,2º Fahrenheit).
Las autoridades norcoreanas emitieron avisos por ola de calor en muchas zonas y pidieron a la población que tomó medidas para evitar problemas de salud relacionados con las altas temperaturas.
La agencia japonesa de prevención de desastres informó que más de 18,000 personas con síntomas de golpe de calor fueron trasladadas a hospitales la semana del 20 al 26 de julio.
Desde mediados de mayo, unas 2,220 personas han sido diagnosticadas con enfermedades relacionadas con el calor en Corea del Sur y 19 han muerto, según un informe del Ministerio del Interior y Seguridad. Además, han muerto unos 17,140 animales de granja, como pollos, patos y cerdos, y alrededor de 160,000 peces de piscifactoría.
En la ciudad suroriental de Yangsan, los termómetros alcanzaron el domingo los 42.5º C (108.5º F), el récord desde que se iniciaron los registros meteorológicos en el país en 1904.
El presidente, Lee Jae Myung, pidió a las autoridades que consideraran la ola de calor en curso como «un desastre nacional» y que intensificaran los esfuerzos para proteger vidas.
Mientras que en Japón, en la ciudad de Kumamoto continuaron las tareas de auxiliar y limpieza tras el terremoto de magnitud 7,1 del 28 de julio, que dejó 38 muertos, incluida una mujer de unos 70 años que sufrió un golpe de calor mientras se refugiaba en un automóvil. Más de 43,000 hogares seguían sin agua el miércoles.








