Por Redacción
La compañía Meng Xiaoyi, una empresa emergente de China, ha presentado recientemente PettiChat, un supuesto collar con inteligencia artificial (IA) que tiene la capacidad de traducir patrones sonoros de gatos y perros en mensajes que las personas pueden entender.
El aparato, que ya ha suscitado discusión entre expertos en comportamiento animal y en redes sociales, es a prueba de agua y tiene la capacidad de analizar emociones fundamentales de animales domésticos por medio de algoritmos para identificar sonidos.
El artefacto emplea micrófonos incorporados y sensores biométricos para examinar factores como la intensidad, el tono y la frecuencia de los ruidos que las mascotas producen, interpretando los ladridos y maullidos de los animales.
Este collar tiene la capacidad de traducir ladridos y maullidos en frases enteras del lenguaje humano al instante, con un 4.6% de precisión, a través del modelo de lenguaje Qwen de Alibaba, el cual es capaz de interpretar sonidos, emociones e incluso movimientos.
Su sistema podría examinar sonidos, emociones y señales de conducta para que luego una aplicación móvil traduzca esta información en frases como «tengo hambre», «deseo jugar» o «me siento incómodo».
Este aparato, con un costo de 118 dólares (equivalentes a 2 mil pesos mexicanos) y un peso de 27 gramos, capta automáticamente los sonidos de los animales y los traduce en un segundo y dos décimas, sin la necesidad de botones extras en su configuración.
Según los creadores, el sistema fue entrenado con miles de registros de vocalizaciones y patrones de comportamiento animal. El collar, además, tiene sensores que vigilan el ritmo cardíaco, la actividad física y el sueño.
Expertos opinan sobre la precisión y utilidad del collar
Asimismo, cuenta con una función de geolocalización, que configura zonas seguras en la aplicación y envía una alerta al celular cuando el gato o perro se aleje demasiado, evitando que se pierdan y deambulen en calles peligrosas.
De acuerdo con medios locales, el collar ya ha registrado más de 10 mil reservaciones en su sitio web, durante sus primeras semanas. Sin embargo, expertos advierten que la tecnología aún está lejos de interpretar con precisión a los animales.
Aunque la empresa asegura que el dispositivo logra identificar estados emocionales básicos, algunos expertos en etología animal señalan que los ladridos y maullidos dependen no sólo del sonido, sino también del contexto, la postura corporal y la relación con el entorno.
Finalmente, especialistas coinciden en que este tipo de collares deben considerarse como una herramienta de entretenimiento que como un traductor definitivo del lenguaje animal. Aun así, el interés que ha despertado refleja cómo la inteligencia artificial continúa expandiéndose.
Con información de: El Universal






