Por Redacción
Lee Jae-Myung, el presidente de Corea del Sur, anunció que fomentará una política para que las publicaciones en redes sociales que inciten al odio racial sean consideradas como delitos y se impongan sanciones estrictas.
El presidente Myung recalcó en una reunión de gabinete que la difusión de esos comentarios solamente aumenta la ansiedad social en un contexto de polarización creciente entre los ciudadanos.
«Todavía hay actos anacrónicos de discriminación y odio basados en la raza, origen o nacionalidad en algunas partes de nuestra sociedad», aseguró Lee, según la agencia de noticias coreana Yonhap.
Según Yonhap, el presidente afirmó que las plataformas digitales son el principal medio de difusión de estos discursos de odio. Los mensajes están dirigidos a un grupo específico y subrayó la abundancia de información falsa y manipulada.
Se estima que Corea del Sur es una nación relativamente reciente y, porque el sector de entretenimiento que brinda se ha vuelto popular a nivel mundial, algunos grupos conservadores han manifestado su oposición al turismo masivo con diversas manifestaciones, pero especialmente en contra de China.
Es importante recordar que, de acuerdo con Yonhap, el primer ministro Kim Min-Seok exhortó a implementar medidas rigurosas contra aquellos que cometan actos de discriminación en contra de los visitantes extranjeros durante una reunión de seguridad pública el 15 de octubre anterior.
El mandatario Lee Jae-Myung indicó que este tipo de conductas «ya no deben ser toleradas», ya que quienes las llevan a cabo sobrepasan los límites de la libertad de expresión. Por eso, reiteró su llamado a las autoridades para que se esfuercen al máximo en evitar este tipo de situaciones.
Mediante la red social Instagram, los usuarios de Corea empezaron a emplear un hashtag en el que afirmaban proteger a su país frente a individuos de otras naciones: Corea es para los coreanos.
Se promovió un movimiento que coordinó una movilización con la finalidad de manifestarse en contra de los turistas foráneos, sobre todo los de nacionalidad china, y que, según sus demandas, denunciaban el aumento descontrolado de los visitantes procedentes de este país.
Las consignas llenaron las calles de Seúl en días anteriores a la Cumbre de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
Con información de: Latinus






