Por Redacción

Los activistas de Greenpeace llevaron a cabo un acto simbólico e inusual al sustraer la estatua de cera de Emmanuel Macron del Museo Grévin en París y situarla frente a la embajada rusa, en protesta contra las relaciones comerciales de Francia con Rusia en medio del conflicto en Ucrania.

Dos hombres y dos mujeres ingresaron al museo disfrazándose de turistas, después se  cambiaron de vestimenta para parecer empleados del sitio y huyeron a través de una salida de emergencia con la estatua de 40 mil euros, la cual cubrieron con una manta. Los activistas colocaron la figura frente a la sede diplomática rusa con un cartel que decía: “Putin-Macron, aliados radiactivos”.

El Museo Grévin, aunque presentó una denuncia, restó importancia al incidente: “Las figuras solo se pueden ver in situ”, escribió en Instagram, tomándolo con humor.

Con información de: AFP

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