Por Cristina Gómez Lima
Hermosillo, Sonora a 2 de agosto.- A tres años del derrame de tóxicos que Grupo México vertió en el Río Sonora, los pobladores afectados agrupados por los Comités de Cuenca Río Sonora (CCRS) interpusieron una demanda contra las tres principales dependencias de salud por negarles la atención, a pesar de presentar cuadros médicos complicados a causa de su contacto con metales pesados.
La querella se interpuso contra el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Sonora (Isssteson), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud federal a través de su programa del Seguro Popular, por no responder las solicitudes de información en relación al estado de salud de los habitantes y por negarles la atención médica.
En conferencia de prensa, representantes de los Comités del Río Sonora acompañados con la organización civil Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (Poder) señalaron que a tres años de la contaminación provocada por el consorcio minero de Grupo México, continua la incertidumbre del agua con minerales encima de la Norma Mexicana, tras la comprobación de contaminación en dos pozos.
“se ha vuelto urgente contar con un diagnóstico óptimo sobre nuestro estado de salud, el cual al menos debe consistir en la realización de pruebas idóneas, adecuadas y necesarias para confirmar su sufrimos o padecemos alguna exposición o intoxicación de metales pesados”, declaró Francisca García Enríquez, representante del municipio de Aconchi.
Luego de la contaminación del Río ocurrida el 6 de agosto, la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales impuso el manejo de un Fideicomiso con recursos otorgados por el consorcio minero de Grupo México, con ello se construiría una clínica para atender a los afectados con la Unidad de Vigilancia Epidemiológica y Ambiental.
Entre los últimos acuerdos entre el Gobierno Federal y la empresa de Germán Larrea Mota Velazco, el primero de éstos ventiló que propusieron no construir la Clínica para atender a los contaminados y afectados por el acido sulfúrico, si no se establecería solo como un Centro Comunitario, dejando a un lado a los más de 22 mil personas afectadas directamente.






