Por Cristina Gómez Lima

Hermosillo, Sonora a 2 de febrero.- La Procuraduría General de la República (PGR) solicitó al Juez negar libertad bajo fianza Roberto Ávila Quiroga, operador de “moches” fiscales que defraudó al fisco federal con más de mil 700 millones de pesos por instrucciones de Guillermo Padrés Elías.

El pasado martes, Ávila Quiroga ex director de Auditoría Fiscal del SAT fue declarado culpable por el Juez Decimo de Distrito que lo sentenció a seis meses de prisión y 30 días de multa, ordenada por el Juez Décimo de Distrito, misma que la PGR consideró irrisoria y solicitó que se integraran a su expediente las diez carpetas de investigación que mantiene por el delito de ejercicio indebido de servicio público.

El delegado de la PGR en Sonora, Darío Figueroa Navarro, informó que la averiguación previa avanzó crecientemente con la apertura de 50 carpetas de investigación, de las cuales 10 son contra el ex director del SAT en el Estado y el resto contra los beneficiados con auditorias amañadas y exención de impuestos.

“La Procuraduría solicitó que se le negara el beneficio de libertad provisional bajo caución, porque cuenta con múltiples procesos en su contra y varias carpetas de investigación”, declaró Darío Figueroa Navarro.

La PGR justificó su solicitud al considerar como suficientes el resto de las investigaciones para mantener en prisión al operador del escandalo de corrupción conocido como “moches”, a pesar que los delitos no son considerados como graves.

Según las investigaciones durante la administración de Guillermo Padrés, Ávila Quiroga en su carácter de director del SAT condonó de impuestos a 574 contribuyentes con auditorías a modo beneficiando a colaboradores, socios y cómplices del exmandatario panista, Guillermo Padrés Elías.

Agregó que la Fiscalía concluyó con consignaciones las 96 investigaciones en contra de los ex funcionarios de la pasada administración, estas por delitos de Peculado, enriquecimiento ilícito, evasión fiscal, desvío de recursos públicos, uso indebido de sus facultades y tráfico de influencias, entre otros.

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