China dio en las últimas horas dos noticias al mundo sobre el virus de Wuhan, una mala y una buena.
La mala la dio el propio secretario de Salud, Ma Xiaowei, quien alertó de que la capacidad de contagio del coronavirus es peor de la esperada, por lo que el número de afectados y de muertos seguirá creciendo de momento. El último balance es de 80 muertos y 2 mil 754 enfermos, casi 400 en estado grave.
La buena noticia es en realidad dos: que hasta el momento los científicos chinos no han detectado indicios claros de mutación, y que han logrado ya “aislar con éxito la primera cepa de virus”, por lo que han comenzado de inmediato a desarrollar una vacuna.
Mientras tanto, las autoridades ordenaron el levantamiento en tiempo récord de un segundo hospital en Wuhan, epicentro de la neumonía y ha comprado una partida de 3.16 millones de mascarillas para que no se agoten existencias.
14 días encerrados. A los viajeros que hayan estado recientemente en Wuhan, las autoridades chinas les han pedido que permanezcan en sus casas durante 14 días e informen inmediatamente a los centros de salud competentes si desarrollan los síntomas de la neumonía, como fiebre, tos y dificultad para respirar.
La limpieza y esterilización diaria de autobuses, vagones y estaciones de transporte público es otra de las medidas de prevención puestas en marcha en Pekín.
Hong Kong sella frontera. Las autoridades de la excolonia británica extendieron ayer la emergencia sanitaria con la prohibición de ingreso de cualquier persona residente en la provincia de Hubei, donde se encuentra Wuhan.
Además, ha ordenado el cierre del parque de atracciones de Disney, siguiendo el ejemplo de Shanghái, donde el sábado se produjo la primera víctima mortal.
Fuente: Cronica/agencias







