Gándara deja huella de Nogales al mayo
Por: HECTOR FROYLAN CAMPOS
De punta a punta. De norte a sur. De frontera a frontera. De Nogales a Huatabampo, las pisadas de Ernesto Gándara Camou empiezan a dejar huella.
Ha transcurrido apenas la primera semana de una campaña político-electoral donde no hay tregua, ni espacio para el descanso. “Duermo entre cuatro y cinco horas diarias”, revela el candidato de la alianza “Va por Sonora” integrada por los partidos PRI, PAN y PRD, al término de una jornada por la legendaria “Tierra de los Generales”.
Pero los desvelos del “Borrego” Gándara han encontrado eco —quizá sin saberlo— entre la casta más humilde de este productivo suelo sonorense. Por experiencia propia, el cronista sabe que hay que tomar el pulso a la gente para documentar hasta dónde ha calado el mensaje del abanderado a la gubernatura.
Acá afuera del salón “Valentinos”, con un carrito de paletas, Delfino Ramos Soto hace su agosto en el umbral de la primavera. Y mientras despacha esquimales y bolis, se abre de capa para razonar por qué cruzará la boleta a favor de Gándara: “mire, la mayoría de la gente, de los amigos que yo conozco me han dicho que el “Borrego” es el bueno. Es la persona que tiene madurez. Que tiene experiencia. Es un hombre sencillo que conoce bien al estado. Es la persona que necesitamos en Sonora”.
E indaga por los pasos del candidato cuando éste desahoga un franco diálogo con los pequeños y medianos comerciantes que han resentido incalculables pérdidas a causa de la pandemia. Así lo expone Jesús Meza del sindicato de músicos. O doña Elizabeth Moroyoqui, de los vendedores ambulantes. Lo mismo que Verónica Román a nombre de jóvenes emprendedores y Everardo Rojas, representante del comercio organizado. El desastre económico y la ausencia de apoyos, es un clamor general que se extiende a lo largo y ancho de la geografía sonorense.
En la fronteriza Nogales donde hace unas horas el semáforo epidemiológico cambió a verde, Alfredo Lara, el dirigente de una organización que agrupa a unos 250 comerciantes del centro, planteaba que después de la reapertura de los negocios a mediados del año pasado (luego de haber permanecido cerrados entre marzo y junio) al día de hoy, las ventas alcanzaban apenas el 20%.
Y nadie mejor que el Borrego Gándara –también empresario cuya familia es propietaria de la cadena de Hoteles Gándara— para entender la inocultable y penosa realidad económica que golpea a todos los sectores del aparato productivo, sobre todo a los más pequeños negociantes. De ahí que el plan de reactivación económica sea el segundo eje más importante —después de superar el Covid y cuidar la vida de la población sonorense— de su futuro programa de gobierno si el voto lo favorece en las urnas del próximo 6 de Junio. Apoyo inmediato para micro, pequeñas y medianas empresas. Estímulos fiscales. Subvenciones para las contrataciones del primer empleo. La creación de un fondo. Créditos blandos y otros incentivos, forman parte del amplio menú de acciones que aún está en proceso de retroalimentación.
Antes de retornar este viernes a la región del mayo, entre martes y miércoles, Ernesto Gándara desahogó una intensa agenda proselitista en una comunidad lastimada por el reciente hallazgo criminal de una ex funcionaria del gobierno municipal. No es casual entonces que el Borrego Gándara —acompañado de su esposa Pily Madrid— abra un espacio para escuchar a las integrantes del colectivo “Madres Buscadoras de Sonora” a quienes ofreció todo su reconocimiento y respaldo.
En la calle, la dirigente perredista Mirna Leyva Pérez lidera y hace ruido con un puñado de féminas agraviadas por el incesante clima de inseguridad y violencia. Ellas aguardan el encuentro con un candidato que ha hecho de su propuesta en favor de la dignidad, el respeto y protección a los derechos de la mujer, uno de los compromisos torales de su campaña en pos de la gubernatura del estado.
No en balde, y no solo el concepto que engloba su afán por una “Sonora Ganadora”, resulta ser eminentemente feminista, sino también algunos aspectos de la oferta política que ha lanzado a través las redes sociales, tal como abrir oportunidades en la administración pública a las profesionistas más competentes.
Se la “rifó” con los morros
“¡Ah canijo!”, fue su primera expresión de gusto por la calidad del foro y la calidez de la bienvenida. Y quien detonó el entusiasmo del “Borrego” Gándara fue Francisco Bojórquez: “Estamos aquí porque confiamos en ti, porque creemos en ti”, saludó el líder de la Red Juvenil por Nogales, en la apertura de la reunión celebrada en la plaza pública donde se erigen el Monumento a la Razón (el famoso “Mono Bichi”) y la estatua de Benito Juárez.
La audiencia de sangre joven es modesta porque así lo dictan los protocolos sanitarios para estas campañas. Pero entre ese medio centenar de muchachos y muchachas, el candidato de la trinidad partidaria PRI, PAN y PRD, descubre a una camada de líderes políticos, empresarios, campeones y gobernantes del mañana.
Alguien dijo: las palabras convencen; el ejemplo arrastra. Y al abanderado de la alianza Va por Sonora se le reconoce como un dechado de virtudes porque desde sus años mozos acogió a la política como la mejor vía para servir a sus semejantes; para hacer el bien.
Y les cuenta cómo desde su juventud fue escalando peldaño a peldaño hasta labrar, con esfuerzo, dedicación y constancia, una importante trayectoria pública y política. Les recuerda que ser joven no es sólo una cuestión biológica, sino también una responsabilidad. Y los motiva: hay que soñar y luchar para que esos sueños se hagan realidad.
Al “Borrego” le entusiasman esas espontáneas muestras de simpatía y adhesión. Como la de Ricardo Limón, el psicólogo y músico independiente que ubicado en el universo de los sin partido confiesa su afinidad con el proyecto borreguista. “Me agrada y me compromete”, responde Gándara quien celebra que la juventud perredista liderada por Yarely Rivera se declare lista para levantar las banderas de su causa.
El candidato se mira animado por las inquietudes que plantea Manuel Reyna, un atleta experto en artes marciales mixtas. O aquella duda de José Palafox en torno a la participación de los jóvenes en el gobierno gandarista. Se explaya cuando Nataly Berrellez aborda el punzante tema de la violencia contra la mujer, una asignatura de la cual habla y refiere que ha aprendido mucho en las conversaciones con sus hijas Daniela, Raquel y Fernanda.
Y la cristiana Carolina Ochoa provoca que el candidato confiese que no tiene tabúes para dialogar con quienes piensen diferente; se declare como un “hombre de fé” y comulgue con aquella sentencia bíblica: “los tiempos de Dios son perfectos”. A Ernesto Gándara le causa una grata sorpresa la participación de José Juan Barrón, el hijo de Javier “El Chapo” Barrón de Navojoa, un expriista que actualmente milita en las filas del PAN y con quien le une una estrecha amistad.
Fue un prolongado intercambio de ideas donde el candidato respondió a las interrogantes y preocupaciones en materia de justicia, energías renovables, transporte público, empleo, etcétera. Cuando el encuentro llegó a su fin, el “Borrego” Gándara dijo haber “recargado pilas” para continuar su periplo y dejó a sus jóvenes seguidores una consigna: “la política debe ser para hacer el bien”.







