Por Redacción
Este jueves, la presidenta de la República expresó su posición frente a las sanciones administrativas aplicadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a dos bancos de México y una casa de bolsa, supuestamente por acciones de lavado de dinero.
En su declaración, la mandataria detalló que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha obtenido recientemente datos confidenciales de la FIMSEN, la equivalente en Estados Unidos de la UIF. No obstante, garantizó que son datos poco precisos que, hasta ahora, no representan pruebas algunas de actividades ilegales.
“En el documento venían registradas transferencias financieras entre cuentas en China y México, a través de instituciones legalmente constituidas. Eso no es prueba de lavado de dinero, eso no indica nada”, afirmó.
Después de recibir el informe, tanto la Secretaría de Hacienda como la UIF pidieron a sus equivalentes en Estados Unidos que ampliaran la información. Sin embargo, aseguró que hasta ahora no han obtenido respuesta.
“Las dependencias de EU ya no respondieron. Nosotros investigamos y lo que encontramos son transacciones que se han realizado desde hace muchos años. Lo enviado por el Departamento del Tesoro no son pruebas, son dichos”, sostuvo.
La presidenta fue enfática al señalar que si existen pruebas concretas, el Gobierno mexicano está dispuesto a colaborar en las investigaciones.
Con información de: La Crónica







