Por Cristina Gómez Lima

Hermosillo, Sonora a 26 de junio.- Apunto de cumplirse tres años de la mayor tragedia ambiental en el País, el número de víctimas incrementó con 21 habitantes más a los que se les detectó en sangre y orina desechos de tóxicos provenientes de la mina Buena Vista del Cobre, propiedad de Germán Larrea.

Lázaro Eduardo Ávila, responsable de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica y Ambiental de Sonora, declaró que a la fecha suman 381 personas con riesgos en su salud quienes son atendidas y monitoreadas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) a través análisis de sangre y orina cada cuatro meses.

El número de afectados pasó de 360 a 381 pacientes, quienes son atendidos en una casa habitación habilitada como clínica y que presuntamente sería momentánea hasta que concluya la construcción de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica y Ambiental de Sonora, sin embargo, esta obra sigue clausurada.

Según el análisis de laboratorios privada “Microanálisis”, los habitantes continúan consumiendo agua con altos niveles de plomo, arsénico y hierro, en espera de la instalación de las 27 potabilizadoras que prometió el consorcio minero de Grupo México después del derrame de 40 mil litros de ácido sulfúrico y que en abril redujo a nueve, pero a la fecha ninguna se ha entregado.

En entrevista para La Jornada, el funcionario federal negó que los resultados de los análisis más recientes de la COFEPRIS que detectó residuos de plomo superior a la Norma Oficial Mexicana, se deba a la constante contaminación de la mina de Grupo México en la sierra sonorense.

“Esos niveles son muy bajos para atribuírselos a la Mina, podría ser que en ese municipio (Banámichi) el caso será la toma de red municipal, tanto por un daño en la tubería o por que están muy antiguas”, detalló.

Señaló que la Cofepris en conjunto con la UVEAS se encuentran trabajando para identificar la raíz de la problemática que esta afectando la salud de los habitantes del Río Sonora, por ello realizan cada cuatro meses análisis con tomas en los pozos y en las tomas de agua en los hogares de los ocho pueblos afectados.

A la fecha, la UVEAS ha brindado 1250 consultas médicas familiares, 200 pediátricas, 300 dermatológicas y 250 de medicina interna, así como mil muestras de orina y sangre donde se rastrea la presencia de siete minerales en el organismo de los damnificados.

Enfatizó que de los 2 mil millones del Fideicomiso Río Sonora destinados por Grupo México para solventar la perforación de 18 pozos, 37 plantas potabilizadoras, 3 represos, limpieza de sedimentos y la clínica UVEAS, se ha gastado más de la mitad y ninguno de los compromisos se ha concretado.

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