Por AFP
Israel y Hezbolá pactaron el viernes un alto al fuego, según un funcionario estadounidense, después de que los combates entre el ejército israelí y el grupo libanés amenazaran el reciente acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Bombardeos israelíes en la madrugada del viernes mataron a 21 personas en Líbano, donde también murieron cuatro soldados israelíes, en las hostilidades más mortales desde el anuncio del acuerdo entre Irán y Estados Unidos esta semana.
El llamado memorando de entendimiento prevé un alto el fuego «en todos los frentes, incluido Líbano», una condición en la que había insistido Teherán, aliado del movimiento islamista libanés Hezbolá, para poner fin al conflicto.
La guerra, desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, ha causado miles de muertos, principalmente en la república islámica y Líbano.
También ha sacudido la economía mundial por el cierre del estrecho de Ormuz, fundamental para el tránsito de hidrocarburos.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, tenían previsto iniciar una nueva fase de negociaciones este viernes en Suiza, pero el encuentro se suspendió en medio de las hostilidades en Líbano.
Horas después, un funcionario estadounidense dijo a la AFP que Israel y Hezbolá acordaron un alto al fuego con efecto inmediato, negociado por mediadores estadounidenses tras mantener conversaciones con Israel e Irán.
Un diplomático del Golfo, que pidió el anonimato, confirmó la tregua.
El anuncio llegó horas después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtiera que Israel «hará pagar un precio muy alto» a Hezbolá por la muerte de sus militares.
También prometió que sus fuerzas permanecerán «el tiempo necesario» en el sur de Líbano, donde realizaron su mayor incursión terrestre en décadas.
«Todo Líbano debe arder», lanzó por su parte el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, lo que llevó al canciller iraní Abás Araqchi a acusar al Estado hebreo de querer «la guerra permanente».
Muchos habitantes huyeron del sur del país tras esos ataques, apretujados en autos, algunos con colchones y efectos personales amarrados al capó, constató un corresponsal de la AFP en la región de Tiro.
«Estábamos en casa cuando, de repente, empezaron los bombardeos. No se libró ninguna ciudad, ninguna casa», contó Zeinab Naser, de 69 años, en medio de un atasco en Sidón, en el sur de Líbano.
«Los aviones militares israelíes no abandonan el cielo nunca. Esperamos que este veneno [Israel] se vaya de nuestro país y podamos vivir», añadió.
En el plano diplomático, el gobierno suizo anunció la postergación, hasta una fecha no determinada, de las negociaciones previstas este viernes entre Teherán y Washington.
El acuerdo firmado entre ambos prevé la apertura de 60 días de discusiones para abordar sus principales discrepancias, como el programa nuclear iraní o el levantamiento de sanciones contra Teherán.
«Los próximos 60 días serán cruciales. Podríamos llegar a un acuerdo global pero también nos esperamos un acuerdo incompleto con algunas lagunas», apuntó una fuente diplomática emiratí.
La semana había empezado con un halo de optimismo, con el anuncio del acuerdo marco, que fue firmado electrónicamente el miércoles por el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y su par estadounidense, Donald Trump.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, declaró que lo había aprobado, aunque con reservas. En el futuro se celebrarán «negociaciones cara a cara» con Estados Unidos, pero eso no «significa aceptar el punto de vista del enemigo», aseguró el jueves.
Entre tanto, el tráfico se reanudó en el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio mundial de hidrocarburos: 25 navíos comerciales lo atravesaron el jueves, un volumen inédito desde mediados de abril y cinco veces superior a la media de los diez primeros días de junio, según datos de la plataforma de seguimiento marítimo AXSMarine.
Desde que empezó la guerra, Teherán cerró de facto el estrecho, a lo que Estados Unidos respondió bloqueando los puertos iraníes.
La autoridad marítima iraní encargada del estrecho de Ormuz indicó este viernes que los barcos que deseen pasar por el estrecho tendrán que solicitarlo con «48 horas de antelación».
Según los términos del protocolo de acuerdo, «no se cobrará» nada «durante un periodo de 60 días», indicó por su parte la televisión estatal iraní, citando un comunicado del Consejo Superior de Seguridad Nacional.
Los precios del petróleo dejaron de bajar este viernes, tras las pronunciadas caídas que siguieron al anuncio del acuerdo marco, con el barril de Brent del mar del Norte, referencia en el mercado internacional, rondando los 80 dólares.








