Por Redacción

La crisis de desaparecidos en México ha puesto sobre la mesa una gran carencia en materia de seguridad pública: identificar plenamente a una persona o, en un caso más lamentable, un cadáver puede ser una tarea imposible.

La reciente crisis de desaparecidos y familias buscadoras ha conducido a la decisión de atacar este problema por dos frentes. El primero es técnico y es que se establezcan criterios técnicos para almacenar correctamente los datos personales, incluyendo biometrías (algunas posibles son fotografía, huellas dactilares, iris del ojo, voz) y que este se ligue al Registro Nacional de Población (Renapo).

La idea es que este Registro Nacional opere por primera vez bajo criterios técnicos modernos, generando certeza al ciudadano de que su identidad es reconocida y resguardada como parte de las tareas normales de su gobierno. El problema al que se enfrentan las autoridades en este momento es que ese registro no contiene los datos para validar la identidad cuando el problema de las desapariciones ha escalado ya a un nivel impresionante.

Diferentes estados del país, están trabajando actualmente en la planificación de una base de datos como la descrita. Por ley, las autoridades del Renapo deben intervenir, pero lo más relevante de su intervención no es la simple concentración de datos, sino que se convierta en una instancia que coordine la gran homologación y unificación de datos y su explotación a partir de herramientas tecnológicas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here