Houston aún registra áreas remotas donde sus residentes están en la necesidad de ser rescatados de sus casas rodeadas de agua y presenta múltiples lugares que no son accesibles en automóvil o camión y solo se puede tener acceso a ellos en lanchas o helicópteros. Miles de casas permanecen aun anegadas.
Este jueves, una nueva emergencia se presentó en Crosby, un suburbio al noroeste de Houston donde una planta química registró emisiones de «humo negro» y explosiones descritas como «reacciones químicas», que afectaron a media docena de agentes del Sheriff que respondieron a la situación.
La planta, propiedad de la empresa Arkema Inc, había sido cerrada a raíz de las inundaciones y se había ordenado una evacuación de los residentes ubicados en un perímetro de dos kilómetros alrededor de las instalaciones.
La cifra de personas que han muerto por causas relacionadas con Harvey se elevó este jueves a 37 y podría aumentar conforme los niveles de agua disminuyan y se localicen a personas que podrían haber perecido dentro de sus hogares.
El jefe de policía de Houston, Art Acevedo, informó que unas 20 personas seguían desaparecidas en la ciudad.
En el condado de Harris, que incluye a Houston, las autoridades localizaron el miércoles la camioneta, con los cuerpos de los seis miembros de la familia Saldívar, que murieron ahogados al ser arrastrados por el agua.
También la víspera fueron localizados los cuerpos de dos personas que habían salido en un una lancha el pasado lunes, tratando de rescatar a sus vecinos.
Unas 35 mil personas se encontraban este jueves albergadas en refugios en el área de Houston y en otras ciudades de sus alrededores y en el interior del estado.
«El alcance geográfico de este evento es probablemente lo que lo convertirá en uno de los desastres de inundación más costosos en la historia de Estados Unidos», dijo Samuel Brody, director del Centro de Playas y Costas de Texas de la Universidad de Texas A & M en Galveston.
«He visto fuertes lluvias, he visto 30, 40 pulgadas, pero no sobre una área geográfica tan grande, afectando a ricos y pobres», indicó.
Más de 210 mil personas se han registrado para recibir ayuda federal, una cifra que se espera aumente de forma considerable en los próximos días y semanas.
William B. «Brock» Long, administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, dijo que tomará «muchos, muchos años» antes de que el alcance total del efecto de Harvey sea claro”.
El presidente Donald Trump ha prometido una rápida ayuda federal en respuesta a la devastación de Harvey.
El miércoles, el gobernador Abbott dijo que dado el gran número de personas y el área geográfica afectada, espera que el paquete de ayuda del gobierno «debería ser muy superior» a los aproximadamente 120 mil millones de dólares asignados para la recuperación de la costa del Golfo después del huracán Katrina en 2005.
Cierra de uno de los mayores oleoductos de EU
El oleoducto “Colonial Pipeline”, que transporta grandes cantidades de gasolina y otros combustibles entre Houston y la costa este de Estados Unidos, fue cerrado luego que el huracán Harvey provocó inundaciones en algunas de sus instalaciones y forzó a más de una decena de refinerías en la zona a dejar de operar.
Representantes de Colonial Pipeline informaron que sus instalaciones al oeste de la comunidad de Lake Charles, Louisiana, quedaron fuera de servicio debido a Harvey.
El oleoducto, de unos ocho mil 900 kilómetros de extensión, tiene dos líneas principales que en forma conjunta transportan diariamente más de 100 millones de galones de gasolina, combustible para calefacción y combustible de aviación hasta el puerto de Nueva York.
El oleoducto transporta principalmente diesel y combustibles de aviación, y dejó de funcionar la noche del miércoles, mientras la línea de gasolina, la cual ya está operando en forma limitada, será cerrada este jueves.
El cese de operaciones amenaza con provocar escases de combustible en amplias regiones del este de Estados Unidos.
La mitad de las 26 refinerías que abastecen al oleoducto de Colonial Pipeline se localizan entre Houston y Lake Charles, Louisiana.
«Una vez que Colonial sea capaz de asegurar que sus instalaciones sean seguras para operar y las refinerías en Lake Charles y los puntos al este tengan la capacidad de mover productos a Colonial, nuestro sistema reanudará sus operaciones», informó la compañía en un comunicado.
En volumen, Colonial es el mayor operador de gasoductos del país, entregando cada día más de 100 millones de galones de productos refinados a los mercados entre Houston y Nueva York, sirviendo a más de 50 millones de personas.
Colonial, con sede en Georgia, fue obligada dos veces a cerrar partes de su tubería el año pasado debido a una fuga y un incendio en Alabama. Las suspensiones provocaron aumentos en los precios de la gasolina y una escasez aislada en todo el sureste del país.
Fuente: Notimex





