El Juglar de la Red
Por Rafael Cano Franco
Durante los últimos años, el servicio de transporte público fue el “coco”, tanto del gobierno como de los usuarios; para el gobierno es un permanente problema político porque cualquier paro repercute en la imagen y liderazgo gubernamental; mientras que para el usuario es un problema por su mala calidad, el servicio tan deficiente y las tarifas que no van acorde con la prestación que se recibe.
La verdad es que más allá del discurso y de las cuestiones económicas; el transporte público en Sonora mejoró a “cuentagotas”, eso se dio más por los apoyos extraordinarios que les otorgó el Gobierno, que por el esfuerzo mismo de los concesionarios.
Nada más baste recordar como Eduardo Bours fomentó la primera gran modernización del transporte con el ya desaparecido “SUBA”, pero al mismo tiempo fue su primer gran problema, al grado que debió remover al entonces titular del transporte público, Jorge Durán Puente como válvula de escape a las críticas realizadas por la forma como se modificaron rutas.
El sexenio de Guillermo Padrés fue un desastre en materia de transporte público; no solo dejó de pagarles un subsidio que arrastraban como adeudo desde el gobierno anterior; también pidió un crédito al Congreso del Estado, por 600 millones para reponer la flota y modernizarla pero nunca llegaron a los concesionarios.
Los concesionarios organizaron “paros” y pidieron el clásico incremento a la tarifa; para ese momento ni el Congreso del Estado ni el Ejecutivo quería cargar con el desgaste que implica aumentarle a los camiones y se echaban la “bolita” de un lado al otro.
La decisión salomónica, el 2013, fue crear el Consejo Ciudadano del Transporte Público Sustentable del Estado de Sonora, CCT por las siglas que lo identifican.
El problema de este Consejo es que más allá de estar integrado por ciudadanos, sus miembros forman parte de un mundo elitesco, de las cúpulas empresariales, de los colegios y de organizaciones sociales.
El Consejo lo integran: Luis Arturo Duarte Segura, Tecnológico de Monterrey; David Alejandro Martínez Aguirre, Concesionarios; Hermenegidl Gutiérrez Obeso, CTM; Agustín Bartolini Bojórquez, Universidad de Sonora; Ernesto Acuña Acuña, Unión de Usuarios; Alejandro Madonia Guzmán, Canacintra; Jesús Elierse Caballero Lagarda, Canaco; Luz Ileana Rodríguez Gámez, Colegio Economistas; Yesenia Molina Jiménez, Colegio de Sonora; Jorge León Balderrama, CIAD; y Francisco López Brambila, Colegio de Arquitectos.
De todo ese CCT, solamente Ernesto Acuña Acuña es un ciudadano auténtico, del pueblo, que utiliza el servicio para movilizarse; los demás jamás se han subido a un camión y solamente los conocen porque los ven en las calles y por lo que dicen los reportes.
El caso es que se descargó en este Consejo la responsabilidad de presentar un estudio a fin de establecer las condiciones en las cuales opera el transporte público, elaborar una propuesta de lo que puede ser una tarifa apegada a la realidad del servicio que se presta, pero en lugar de eso salieron con lo que llaman “Tarifa Técnica”, que se supone es lo que se debería cobrar sí y solo sí se dan una serie de condicionantes.
Ellos establecen un servicio ideal, con unidades refrigeradas, modelos con una década de uso, con un tiempo de espera no mayor a los 19 minutos, con horarios extendidos y con buen servicio por parte de los choferes a un costo de 11.50.
Pero no solamente fue una decisión mal comunicada y con pésima operación social, también fue aprovechada por los concesionarios para enturbiar más el ambiente y de aprovechando el vacío informativo de inmediato salieron a decir que la tarifa real debe ser de 13 pesos.
La realidad es que ni merecen los 11:50, porque más allá de la ingenuidad –o perversidad—del CCT, que desconocen el problema real del usuario, los concesionarios jamás han cumplido con aquello a lo que se comprometen y por ello el servicio es de tan mala calidad.
Mucho menos merecen 13 pesos como tarifa, eso no solamente sería otorgar un premio a los que no cumplen y otorgan un servicio que como malo, es malísimo, también implicaría un “balazo en el pie” para el propio gobierno del Estado, a quien finalmente le siguen achacando la responsabilidad de los incrementos en la tarifa, cuando en realidad eso compete a un Consejo Consultivo que ni siquiera se formó en este sexenio y donde, ciertamente, hay varios nombres ligados al gobierno de Guillermo Padrés.
El segundo aerogenerador de Toño
Antonio Astiazarán Gutiérrez dedicó una buena parte de su tiempo a una maestría relacionada con el uso de energías renovables y amigables con el medio ambiente, luego de conocer cómo funcionan buscó la manera de que sirvieran a ciudadanos de bajos ingresos; mezcló así un conocimiento técnico-ecológico con las condiciones económicas y ahora lo aplica en la práctica.
El primer aerogenerador lo propuso cuando era candidato a diputado federal por IV distrito federal y les cumplió a sus electores, eso llevó un beneficio a 20 mil familias que vieron reducidos sus pagos de energía eléctrica.
Desde hace unos meses, volvió a realizar una gestión exitosa para instalar un segundo aerogenerador, pero ahora no solamente será para sus electores sino que llevará el beneficio de la reducción en el pago del servicio a familias de varios municipios.
En Hermosillo, el viernes pasado hizo una presentación de este proyecto ante vecinos de la colonia Insurgentes, esperaba una afiliación de cien familias, el evento no iniciaba y ya llevaba más de 250 familias inscritas.
En lo personal debo confesar que esa forma en la cual Toño Astiazarán hace político, me agrada, no solamente es prometer, es una forma muy fresca y diferente de trabajar su imagen, lleva beneficios a los ciudadanos pero no lo hace de manera populista sino que sus acciones repercuten directamente en un bienestar social y a la par de todo eso, cuidando el medio ambiente.
La verdad es una apuesta muy sólida y sustentada, en un descuido le permite crecer al grado de lograr la candidatura que tanto busca, pero además ya se la merece.
#Prosycontras
Muy entretenido el programa “#Pros y Contras”, que condujo Sergio Valle en Televisa Sonora ayer por la noche y donde se dieron un buen entre David Galván, dirigente del PAN y Alfonso Durazo, dirigente de Morena, con un Gilberto Gutiérrez Sánchez que la hizo de torero y dejó que el choque se diera entre Durazo y Galván.
En muchos de los intercambios verbales el Priísta solamente miraba con cierto azoro las observaciones que hacían los otros dirigentes; David Galván trataba de posicionar lo que considera que el PAN hizo en Sonora y Alfonso Moreno, se dedicó a hablar de la “honestidad valiente” de López Obrador.
Fue un buen ejercicio, donde queda evidencia del nivel de los dirigentes de Partido; algunos viendo solamente cuestiones electorales como David Galván, otros tratando de posicionar un nombre, como Alfonso Durazo y uno solamente que logró articular una propuesta a futuro de la sociedad, como Gilberto Gutiérrez.
Otros Juglares:
–“Por mí que se sigan dando”, lo dijo el dirigente del PRI en Sonora, Gilberto Gutiérrez Sánchez en un debate trasmitido por Televisa donde los dirigentes del PAN, David Galván y el de Morena, se echaron “el carro” encima.
Gracias por su atención, hasta el miércoles si Dios quiere. ¡¡Salud!!
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