Por Redacción
El contraste de la opinión en la afición mexicana sobre el desempeño de la selección nacional es importante. Con el mundial a la vuelta de la esquina, los aficionados se debaten entre tener expectativas totalmente fuera de la realidad, viendo inclusive a México como una posible potencia dentro de la competencia, a creer que de los tres partidos la selección puede aspirar a lo mucho a no dar pena.
Está claro que los cuatro años de un muy mal manejo de la selección nacional ha dejado muchas dudas entre los seguidores y es que contar con un proceso de tres entrenadores y poca seriedad en las designaciones, provocó una atmósfera llena de dudas de cara al mundial.
En un mundial de 48 selecciones, la esperanza de equipos que llegan a su primera competencia, hace de esta justa una edición muy especial, ya que muchos de estos jugadores saben que puede ser su única oportunidad de competir en un mundial.
La selección mexicana no llega como una novata a la competencia, pero sin duda su jugadores con poca competencia en las mejores ligas, generan un ambiente extraño de cara al aficionado. Además con Javier Aguirre como entrenador, que cuenta con dos procesos pobres en el pasado, deja a los aficionados preguntándose si esta será la ocasión donde el “Vasco” logré de verdad un resultado diferente.
Con pocas oportunidades a los jóvenes, malos manejos en las oficinas y un sin fin de problemas en la liga local, es muy difícil que con poco talento y el mismo entrenador que no logró en el pasado algo diferente, logre alcanzar instancias que no se han alcanzado en mundiales pasados y es que como se dice “la definición de locura es hacer lo mismo y esperar resultados diferentes…”






