El Juglar de la Red
Por Rafael Cano Franco
El sábado, cuando Ernesto “El Borrego” Gándara rindió protesta como candidato a gobernador del PRI, cumplió una meta que se trazó desde su juventud pero que se empezó a cocinar hace 12 años, a la tercera lo logró.
Lo hizo bajo circunstancias muy especiales, en un país que cambió –y no precisamente para mejorar–, en un Sonora que también se trasformó, pero que a los retos tradicionales sumó otros que son producto de las circunstancias.
Llegó a la candidatura por una vía que muy pocos consideraban viable como lo es la alianza con el PAN y PRD –partidos que pronto le tomarán protesta para hacerlo también su candidato–, pero sobre todo lo hizo sin la necesidad de recurrir al clásico “dedazo”, simplemente construyó un liderazgo que nadie podía despreciar y menos en las condiciones actuales.
Quienes no conocen a Ernesto Gándara siempre lo han tratado de etiquetar con el remoquete de que no tiene tamaños, pero en su discurso del sábado mostró que no es un buscapleitos, pero tiene los arrestos para decir las cosas como son.
Lo demostró plantando un proyecto político que le dice “no al pasado, no a la división”, llamado a la acción para demostrar lo equivocado que están aquellos que “le apuestan a un Sonora pasivo”, esos dijo “no conocen Sonora, no entienden Sonora y no quieren a Sonora”.
Al mismo tiempo dejó en claro que va a defender al estado “del centralismo, del autoritarismo, del culto a la personalidad y del regreso al pasado”; su postura es de integración y no de división: “vamos a recuperar las libertades, las oportunidades, el desarrollo para todos con equilibrio, sin distinciones: sin chairos ni fifís, sin norte contra sur. Sin las izquierdas contra las derechas”.
Frente a más de mil priístas que lo siguieron a través de las plataformas digitales y teniendo como testigo de honor a su esposa Pily y a sus hijas Daniela, Fernanda y Raquel, “El Borrego” Gándara también delineo su estilo de liderazgo.
Se puede inferir que se trata de un líder cuya fuerza se centra en las personas y no en su persona, es una visión humanista que lo lleva a compartir, pero también que lo caracteriza como un conciliador natural, como lo definía su gran amigo Juan Pedro Robles.
“Les pedí que me permitieran tomar el timón en medio de esta tormenta, ahora se los repito: ¡Ya traemos ese timón y ya hay tierra a la vista!.
En ese mismo sentido exclamó: “Pero en este barco todos cuentan, Uno trae el timón, pero los capitanes son ustedes. En este barco hay espacio para todos, para todos los ciudadanos que comparten esta visión, estos ideales, que comparten estos principios”.
El mayor activo que presume es que logró la candidatura con un fino trabajo político donde privilegio la unidad por encima de las ideologías; por ello es que presumió que los acuerdos y la construcción de la “Alianza Va por Sonora” se alejó de las diferencias y se centró en las coincidencias.
Así lo apuntó: “Pensaban que en Sonora iba a reinar la división, el encono, el enfrentamiento…ahí donde ellos se siente cómodos. Pero no nos conocen, no saben que en el norte hay carácter para defender nuestra tierra, pero hay más carácter para arreglar nuestras diferencias, hay más carácter para ponernos de acuerdo”.
Al respecto del impacto de la Alianza recalcó su importancia y como es desagradable para el Centro del País: “La alianza es ese ejemplo de inclusión, de participación de la gente, de apertura a nuevos rostros…por eso tiene muy nerviosos a los que prometieron trasformar al país y no solo se quedaron cortos, sino que metieron reversa a la mitad del camino y en lugar de avanzar, retrocedimos”, y remató con que “La alianza es ese ejemplo de visión de futuro, que tiene muy preocupado a los políticos que viven en el pasado”.
En la recta final de su discurso con la atención de Alejandro Morena Cárdenas, dirigente nacional del PRI; “El Borrego” Gándara detalló los tres motores que dan movimiento a sus acciones y que los llevaría a su gobierno: El servicio, la innovación, así como la estabilidad y confianza.
El evento finalizó bajo los gritos de ¡Borrego, Borrego, Borrego! Y saludando a la distancia a los seguidores que acudieron a la sede del PRI para acompañarlo.
Fue un evento que Ernesto “El Borrego” Gándara esperó 12 años, pero lo hizo no en las viejas formas de estar esperanzado a un “dedazo”, fueron dos sexenios de trabajo, de filigrana política y de lograr acuerdos, como bien dijo: “nos hemos caído, pero nos hemos levantado”, ese día estaba más de pie que nunca.
AMLO tiene Covid-19
Luego de anunciarse que el presidente Andrés Manuel López Obrador dio positivo a Covid-19, hubo muchas voces que expresaron dudas respecto la veracidad de esa información que fue comunicada por él mismo a través de redes sociales.
Pero no es buena noticia que el Presidente de un país se enferme y menos que esa condición de salud llegue en medio de una gran crisis sanitaria como la que padecemos, en buena medida por la forma tan irresponsable como el gobierno federal y las autoridades de salud han manejado la pandemia y es que al final de cuentas conociendo el estilo particular de gobernar de López Obrador, nada se mueve si él no lo autoriza o es informado.
No debe olvidarse que el Presidente de la República está considerado dentro de los grupos de alto riesgo, no solamente por su edad (67 años), también por sus padecimientos cardíacos que lo ubican dentro del grupo de comorbilidad que debe recibir una atención especial por la posibilidad de que el coronavirus pueda evolucionar y complicarse.
Que el presidente López Obrador diera positivo a Covid-19 también fue objeto de burlas en redes sociales, no faltó que recordaran aquella frase de “fuchi, caca” con la que alejaba la enfermedad, o el uso de estampitas como medida de protección.
Por supuesto que no faltó quien recomendara fuera atendido por el mismo Hugo López-Gatell, el subsecretario de salud que antepuso la política a la ciencia y que en su mejor. ¿o peor?, momento de zalamería dijo que el presidente “no era fuente de contagio porque su fuerza es moral”.
No faltó que al mismo López Obrador le recordaran su consejo al ex presidente Enrique Peña Nieto, cuando surgió un rumor de que estaba enfermo, en aquella ocasión AMLO escribió en su cuenta de Twitter: “Existe el rumor de que EPN está enfermo. Ni lo creo, ni lo deseo. Pero es una buena salida para su renuncia por su evidente incapacidad”.
El presidente López Obrador se enferma justo cuando había declarado que se veía “una lucecita” en la lucha contra la pandemia y tras 27 declaraciones donde aseguró que lo peor de la pandemia había sido superado.
El Presidente de México es uno de los escasos mandatarios a nivel mundial que se resisten a utilizar el cubrebocas y es de los que han venido pregonando que la fórmula para evitar contagios es la de “no mentir, no robar, no traicionar”.
El problema no se limita a la salud del presidente López Obrador, apenas el fin de semana realizó un gira por Nuevo León donde se reunió con la candidata de Morena al gobierno de ese estado, la alcaldesa de Escobedo, Clara Luz Flores, quien de acuerdo a los protocolos sanitarios ahora debe permanecer en cuarentena y ser monitoreada.
La enfermedad alcanzó al presidente López Obrador justo cuando estalló el escándalo de la carencia de vacunas, ahora se sabe que México es uno de los poquísimos países que no compró los antígenos y los que se aplicaron dejaron en claro el uso electoral al aplicar vacunas a los llamados “Siervos de la Nación”, antes que terminar con la inmunización del personal médico y de enfermería que atiende en las áreas Covid-19 del sector salud público.
A pesar de haber anunciado que el resultado de su prueba dio positivo, el Presidente anunció que desde el aislamiento sostendría una agenda donde se incluye una llamada telefónica con el presidente de Rusia, Vladimir Putin con quien se están gestionando vacunas, donde no podrá estar de manera temporal es en las conferencias mañaneras que estarán a cargo de la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.
Algunos dirán que es karma, otros que la enfermedad es un invento, habrá quienes consideren que el contagio de Covid-19 del Presidente es una buena noticia; otros pedirán que vaya a tratarse a una clínica del IMSS y que pacientemente espere le toque turno pero más allá de incapacidades su investidura y lo que representa deben encender focos amarillos.
Ahora, los miligros existen: si Celida López se curó en tres días, López Obrador también puede.
Otros Juglares:
–“Morena ganó ayer, gobierna hoy y se va mañana”.
Lo dijo en Hermosillo, Alejandro “Alito” Morena Cárdenas, dirigente nacional el PRI al hablar frente a los priístas durante la toma de protesta a Ernesto “El Borrego” Gándara como candidato de ese partido al gobierno de Sonora.
Gracias por su atención, hasta el martes si Dios quiere. ¡¡Salud!!
Nos puede seguir en Twitter en @CanoFrancoR también puede conocer nuestra opinión periodística en Facebook en Rafael Cano Franco, “El Juglar de la Red”.










