El Juglar de la Red 

 

Por Rafael Cano Franco 

 

El sábado se llevó a cabo una asamblea del PRI para recoger propuestas con miras a las vigésimo tercer Asamblea Nacional, de ese instituto político, pero más allá de conocer el pensamiento de los priístas; lo que de ahí se desprendió fue la algarabía  que generó el que a dicho evento acudieron mil 500 personas. 

Eso demuestra que en el PRI solo atienden a la superficialidad y no van al fondo de las cosas, en un momento donde deben definir posturas, establecer el perfil que los debe dirigir, prefieren perderse en la falsa idea de que el partido está vivo y tiene la capacidad de reunir a más de mil consejeros. 

En una perspectiva muy personal, pero en la cual coinciden algunos militantes de ese partido; la situación actual merece atender lo importante y dejar de lado las urgencias. 

Lo que importa es definir el tipo de partido que pretenden tener para cuando lleguen las elecciones y aparejado con eso, el perfil del dirigente y sus capacidades. 

No se cuestiona que el PRI tenga una base militante que le sea fiel, el problema es ¿qué van a hacer con ella? 

Ignoro si los más connotados pensadores del PRI han analizado la situación pero es claro que ese partido necesita una dirigencia que pueda moverse en un circo de tres y hasta cuatro pistas: 

Primero, que sea un líder que tenga el respeto de la militancia y que su llegada no esté bajo la sospecha de que hubo poderes externos al partido que pujaron a su favor; debe ser un dirigente con visión y conocimiento de partido, pero que el partido lo conozca y acepte su visión. 

Este respeto debe ser canalizado a una reestructuración profunda de ese partido y debe reforzarlo con los mejores perfiles ciudadanos que pueda convencer para acompañarlo. 

Segundo, debe ser un líder opositor, un dirigente que tenga la capacidad de movilizar al PRI para oponerse cuando sea necesario y su voz se escuche cuando deba responder al poder de las autoridades. 

Tercero, Para poder lograr  el apoyo social, se requiere que la oposición no sea solamente de tribuna, en medios o redes sociales; les hace falta salir a asumir el compromiso de las causas ciudadanas. Esa parte solamente la pueden lograr si salen a la calle, si asumen compromisos de defensa con sectores y grupos ciudadanos.  

A estas alturas nadie cree que el PRI es un partido opositor porque han dado muchas muestras de que todo se negocia; eso obliga a convencer a los electores de que realmente pueden ser una auténtica oposición, pero para ello hace falta la política, pero también la calle, el contacto con los ciudadanos.  

Pero sucede que en el PRI se encierran a piedra y lodo, se volvieron esa avestruz que esconde la cabeza y se niega a mostrarse cuando la sociedad los necesita, optaron por jugar con la postura de “lo políticamente correcto” sin considerar si eso es lo que la sociedad espera de ellos; ¡vaya! juegan a su conveniencia y eso los aleja de la sociedad y los hace ver “negociables” desde su postura de oposición. Con ello cedieron terreno que ahora ocupan otras fuerzas políticas y les sacan una enorme ventaja. 

El PRI debe aprender a ser oposición verdadera y no partido “bisagra” que todo lo puede negociar, al final de cuentas con lo que tiene ahora en Sonora no le alcanza para eso y la sensación que dejan es la del “entreguismo” y la búsqueda de protección para quienes gobernaron antes. 

Que puedan juntar mil 500 personas es un asunto menor, seguramente Morena puede reunir el triple de esos militantes o más; decir que el partido está vivo, es solamente retórica barata; considerar que están en pie de guerra cuando exhiben entreguismo y son medrosos es una presunción sin sustento y hablar de que son oposición, es una afirmación que no tiene sustento en la realidad. 

Al PRI le faltan más ciudadanos y menos políticos; más acción y menos retórica; más causas sociales y menos compromiso con el gobierno en turno. No está mal tener mil 500 delegados, pero le hace falta una base social mucho más profunda, más comprometida y menos necesitada de chamba. 

Cuando entiendan que su futuro está en las calles, en las colonias y en donde se colectan votos, podrán armar un proyecto político auténtico y no como lo hacen actualmente, donde lo que importa es la escenografía que cualquier viento termina por desmantelar. 

 

Tips cortitos pa´no enfadar: 

1.- El candidato a dirigir al PAN, Humberto Souza no estuvo de acuerdo que el alcalde Antonio Astiazarán Gutiérrez acudiera al evento del PRI y le pidió se definiera como panista con la acción de afiliarse a ese partido. 

Pero el celo de Humberto Souza lo ciega. No debe olvidar que Antonio Astiazarán fue candidato de tres partidos políticos y que por mucho que el PAN fuera quien tuviera la mano para decir por Toño como su candidato, a final de cuentas esa fue una concesión graciosa que les hizo el PRI. 

Humberto Souza se olvida que en Hermosillo, el PAN estaba en la lona y que hace tres años no ganaron una sola casilla en la elección a la alcaldía; ese detalle ubicaba al PRI como el más fuerte en la Capital pero ellos cedieron al PAN la decisión de postular al candidato a la alcaldía. 

Toño no ganó por el PAN, en todo caso ganó por él mismo, por el PRI, por el PRD, por un gobierno municipal que se desgastó y por el trabajo del panismo, así que no le queda a Souza esa pose de panista puritano que siente todo lo lograron solos. 

 

2.- Por cierto, en el PAN no hacen malos quesos en eso de ser “oposición de mentiritas”; pero lo peor para ellos es que todavía no superan el daño que le hizo a la imagen de ese partido la corrupción de Guillermo Padrés y sus adláteres. 

Los panistas también se quedaron socialmente solos, también se volcaron a la política de tribuna y se olvidaron de la calle; sus principios ideológicos son más sólidos que los de los priístas, pero todavía les da vergüenza salir a la calle a pedirle a los ciudadanos que vuelvan a confiar en ellos. 

Los panistas, en este momento, también tienen el reto de elegir un dirigente que este exento de cualquier duda con respecto a una negociación en Palacio de Gobierno, puede ser que su proceso sea más complicado de manipular pero no es impenetrable y hay casos que lo demuestran. 

 

3.- Todo fue cuestión de que “Latinus” y Carlos Loret de Mola expusieran la corrupción que priva al interior de las Fuerzas Armadas de México, exhibiendo los contratos que se han otorgado de manera totalmente opaca en la construcción del aeropuerto de Santa Lucía y la respuesta del General Luis Cresencio Sandoval fue una solicitud a los mexicanos de que se sumen a la 4T. 

Se entiende que los altos mandos del Ejército Mexicano estén “encantados” con el poder y el dinero que ahora tienen y que los convierte en la fuerza armada de la 4T; pero también se les debe recordar que ese tipo de llamados políticos les está vedado. 

El Artículo 17 de la Ley Militar establece claramente la prohibición para un militar en servicio activo, sin importar el rango, inmiscuirse en asuntos políticos, directa o indirectamente. En este punto el General Cresencio Sandoval, no ignora lo anterior, pero sabe que no va a pasar nada y por ello nada le impide violar la ley. 

Es una lástima ver como la institucionalidad del Ejército y su compromiso popular se perdió cuando sus altos mandos vieron llegar el dinero a raudales. 

 

Otros Juglares: 

–“Si comenzamos una pelea entre el pasado y el presente, nos daremos cuenta de que habremos perdido nuestro futuro”. 

No lo dijo ningún político actual en México; en realidad es una frase de Wiston S. Churchill, dirigida a los ingleses previo a que Inglaterra ingresara a la Segunda Guerra Mundial. Pero que se aplica a muchos políticos en México que tienen vigencia porque viven del pasado. 

 

Gracias por su atención, hasta el martes si Dios quiere. ¡¡Salud!! 

 

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