El Juglar de la Red

 

Por Rafael Cano Franco

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador se presentó ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) donde planteó soluciones a los problemas de corrupción, eliminación de la pobreza, acciones de pacificación e incluso para resolver el problema migratorio.

Lo trascendente es que nada de lo que allá expuso, funciona en México.

Mimetizado con la imagen de Luis Echeverría, López Obrador se presentó como lo que no es: un líder reconocido por los países con economías emergentes; pero además llevó un recetario de acciones que fueron desechadas, casi de inmediato por naciones como Rusia, China, Estados Unidos, las naciones más preponderantes en ese Consejo de Seguridad de la ONU.

Su primera receta fue cómo combatir la corrupción, la cual identificó como el principal obstáculo para acceder a una vida libre. Su crítica se centró en la opulencia y frivolidad como formas de vida de las élites y acuso al sistema neoliberal –¿cuándo no?– de alentar el saqueo de los recursos naturales y de los bienes de los pueblos y naciones.

El presidente de México continuó; “Es corrupción el que tribunales castiguen a quienes no tienen con qué comprar su libertad”. En la realidad la libertad no se compra, es un derecho natural del ser humano, pero esas prácticas en México ni se han desterrado y sí se han prohijado. El mejor ejemplo es la persecución judicial contra científicos mexicanos y la libertad de la cual gozó Emilio Lozoya Austin, quien mantuvo su libertad por 18 meses a pesar de ser acusado de corrupción y que obtuvo ese beneficio por la promesa de “echar de cabeza” a otros funcionarios, como no aportó evidencias suficientes y cometió el error de presumir su libertad en ostentosos restaurantes, es por lo cual apenas pisó la cárcel.

El presidente López Obrador también fustigó a las grandes corporaciones empresariales que no pagan impuestos. Se olvidó que su gobierno exentó a empresas como “Grupo Salinas”, de Ricardo Salinas Pliego, a la “Productora Argos”, de su amigo Epigmenio Ibarra, a la empresa acerera “ArcenorMittal” y a Grupo Carso, de Carlos Slim, del pago de sumas millonarias de impuesto, solamente porque son aliados políticos.

Frente a los representantes de las grandes economías del planeta, López Obrador presumió que la fórmula mágica que descubrió para eliminar la pobreza es repartir dinero público; no generar desarrollo económico, no entender los mercados y menos reconocer los indicadores económicos.

Lo que no dijo en la ONU es que durante su gobierno, el número de pobres aumentó en lugar de disminuir, que sus programas sociales son un nido de corrupción y que sus métodos más que atender la situación de la pobreza, lo que generan es un enorme mercado electoral que él utiliza para incidir a su favor en las elecciones.

Ahí mismo expresó otra fórmula mágica, como acabar con la violencia: “se debe atender el fondo, como lo estamos haciendo, por ejemplo, otorgar a los jóvenes oportunidades para evitar que sean enganchados, la verdadera violencia de las bandas consistirá en privarlas de su semillero, de su ejército de reserva”.

Es obvio que no quiere reconocer que muchos jóvenes, sobre todo de las áreas de mayor pobreza son la fuente de reclutamiento de los grupos del crimen organizado; prefiere ignorar que la pacificación de México es una asignatura fallida y más de cien mil muertos dolosos y cerca de 30 mil desaparecidos en su sexenio lo confirman.

En los datos de la realidad, el programa de repartir dinero a los jóvenes, solamente generó injusticias, premió la inactividad y auspicia la dependencia en el paternalismo gubernamental, pero nunca, ¡jamás!, resolvió el problema de la inseguridad o pacificó al país, eso no existe en ningún indicador, ni siquiera en los de su gobierno.

Otro gran aporte planteado ante el Consejo de Seguridad de la ONU fue ¡plantar árboles! Como una eventual solución al programa migratorio, dijo habérselo planteado al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, lo que no citó es que le dieron un portazo a la propuesta. En sus cuentas, el presidente López Obrador, aseguró que con el programa de sembrar árboles se da trabajo a 81 personas y trabajan 30 mil jóvenes, de extenderse a Guatemala, Honduras y El Salvador, se podría arraigar a 330 mil personas que están a punto de migrar por falta de trabajo.

Tampoco dijo que esos son números alegres, sin sustento en la realidad y que el programa, luego de ser auditado por diversos organismos adolece de sistemas de control, está plagado de corrupción y las listas de beneficiarios están alteradas, al grado que incluyen muertos y personas inexistentes.

Ya en el paroxismo de su presentación, advirtió que la representación de México “propondrá a la Asamblea General, un Plan de Fraternidad y Bienestar”. Luego de eso explicó como pretende que sea financiado por tres fuentes:

“contribución voluntaria anual del 4 por ciento de sus fortunas a las mil personas más ricas del planeta, aportación similar por parte de mil corporaciones probadas más importantes por su valor en el mercado mundial y cooperación del 0.2 por ciento del PIB de cada uno de los países integrantes del G20 De cumplirse esta meta de ingresos el fondo podría disponer de 1 billón de dólares”. A cambio de esas aportaciones dijo que se podrían otorgar medallitas y reconocimientos a los ricos del planeta, a las corporaciones y a los gobiernos.

Lo que dio pena, no fue la propuesta; lo lamentable es que representantes de los países más poderosos no solamente la cuestionaron en sus exposiciones posteriores, también expusieron que las soluciones “mundiales” a los problemas de la pobreza no tienen cabida en un plan o método.

Y ahí quedó.

 

La comunicación social de Sonora, se cierra

El área de comunicación social del gobierno del Estado, encabezada por Edgar Hiram Sallard emitió cuatro disposiciones que entran en vigor a partir del martes 9 de noviembre y todas se circunscriben a acciones de restricción, censura a medios y registros obligatorios.

Dicen que para participar en las conferencias del gobernador Alfonso Durazo, el plazo para registrarse será de tres horas antes de la hora fijada en la convocatoria. Quien incumpla ese registro, en los plazos marcados, quedará fuera.

El segundo punto es que cada comunicador deberá presentar credencial del medio o una identificación personal para que su registro sea verificado en la entrada a la sala de comunicación social. Quien no se identifique no podrá ingresar al recinto.

El tercer punto obliga a los periodistas a llegar 15 minutos antes del inicio de la rueda de prensa. No se permitirá el acceso después de iniciada la rueda de prensa. Pero no obliga a la contraparte a ser puntual.

El cuarto, es ya una auténtica oda a la censura: “Solo podrán hacer uso de la palabra el representante que sea seleccionado para tener el uso de la voz”.

Estas medidas no solamente atentan contra la liberta de informar, por limitar acceso al condicionar a los periodistas a registros obligatorios y draconianos; también conllevan un afán de control informativo y definen que el concepto no es el de mejorar la comunicación social, sino acotarla y restringirla a conveniencia del propio gobierno.

Con estos lineamientos restrictivos, lo que se exhibe es un enorme deseo de aplicar censura a contentillo y aparece un tono autoritario en el sentido de “informo lo que quiero, a quien quiero”.

Siguen pensando que están en campaña porque esas medidas de ahí vienen, las aplicaron a “rajatabla” sin respetar el trabajo periodístico.

Veremos la docilidad o la osadía de los comunicadores y medios para atender, o no respetar, esos lineamientos.

 

Tips cortitos pa´no enfadar:

1.- Pues resulta que Antonio Sánchez, quien fuera titular de Comunicación social en el Ayuntamiento de Navojoa, durante el gobierno de Rosario Quintero (2018-2021), reconoció que hizo pago por tres millones de pesos a esposas, hijos, sobrinos, amigos de la alcaldesa con dinero del presupuesto asignado a su área.

El se defiende asegurando que ese despilfarro de dinero fue producto de las instrucciones que recibió de doña Chayito Quintero.

 

Otros Juglares:

–“¡Mi esposo está temporalmente desempleado, pero usted será un violador siempre!”.

Respuesta de la consejera del INE, Carla Humprey al senador Félix Salgado Macedonio, luego de que este en su cuenta de Twitter festinó la renuncia de Santiago Nieto García a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), derivado del escándalo de la boda de ambos en Antigua, Guatemala. ¡Feliz luna de miel! Escribió el “Toro” Salgado Macedonio.

 

Gracias por su atención, hasta el jueves si Dios quiere. ¡Salud!

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Nos puede seguir en Twitter en @CanoFrancoR También puede conocer nuestra opinión informativa en Facebook en Rafael Cano Franco “El Juglar de la Red”; usted es nuestro invitado especial en el podcast “Gajes del Oficio” que hacemos en colaboración con la periodista Cristina Gómez Lima.

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