El Juglar de la Red
Por Rafael Cano Franco
Cierto es que vivimos en una sociedad violenta y con tendencia a empeorar, pero eso no significa debemos acostumbrarnos y menos aceptar con paciencia jobiana el devenir de los acontecimientos de sangre; matar personas se ha vuelto una costumbre y matar periodistas y comunicadores es una constante, una escalada que no pueden detener.
El sábado 16 de febrero, a las 17:50 la tarde, dos colegas comunicadores de Hermosillo, Reynaldo López Salas y Carlos Cota Rubio, fueron atacados a balazos cuando se dirigían a realizar un trabajo para su empresa de vídeos de automóviles, por el tipo de trabajo que realizan eran los peores candidatos para ser atacados con pistolas y armas largas.
Por desgracia, Reynaldo López Salas, un comunicador que se había especializado en las ventas para empresas de comunicación quedó muerto en el lugar de los hechos; Carlos Cota Rubio, alcanzó a salir del vehículo pero fue herido con 14 balazos en distintas partes de su cuerpo, pero logró sobrevivir y todavía se encuentra grave.
De parte de las autoridades investigadores, lo primero que siempre se pide es evitar la especulación, pero en esta ocasión y tratando de evitar que la situación se saliera de control y tomara tintes de crisis política, lo primero que hizo la Fiscalía General de Justicia de Sonora, fue especular.
En un boletín que enviaron a medios de comunicación el mismo sábado por la noche citan: “En las primeras indagatorias en relación al ataque armado en contra de dos comunicadores, en donde falleció Reynaldo “N” y resultara lesionado Carlos “N”, se desprende que no es un ataque al ejercicio de la libertad de expresión, puesto que una de las líneas de investigación apunta a que pudiera estar relacionado a actividades ilícitas de personas cercanas a uno de los agredidos”.
Ese primer párrafo es una oda a la especulación, pero también es una lamentable forma de tratar de justificar el atentado en contra de Reynaldo y Carlos, amén de que son criminalizados por la propia autoridad.
Puede no tratarse de un ataque a la libertad de expresión, si apelamos al tipo de trabajo que ambos realizaban, pero eso no quita que sea un atentado contra comunicadores y resulta por demás condenable que la misma FGJE, emita comentarios donde solamente alude a una línea de investigación, la que da sustento a su afirmación de que no se les atacó por el ejercicio de su profesión y en automático con ello den por sentado que se trata de un evento relacionado con actividades ilícitas de un tercero.
Eso es especular y ganas de desviar la atención.
Desgraciadamente Reynaldo López perdió la vida y Carlos Cota está grave; por ello es que somos sus compañeros los que alzamos la voz y lo primero que pedimos es que la autoridad encargada de la investigación sea más profesional en sus afirmaciones y deje de tratar de minimizar el hecho, recordando que en este trágico suceso hay una vida que se perdió, por tanto su familia y él merecen respeto.
Es en situaciones como esta, donde más allá de especular con líneas de investigación se deben poner todas las herramientas tecnológicas para dar con los responsables del atentado, tantos los materiales como los intelectuales; de nada sirve la más moderna tecnología aplicada a la investigación policiaca si la impunidad es la constante y los delincuentes pueden atacar en cualquier momento a quien se les ocurra.
Es también en momentos como este, cuando debe hacerse notar esa coordinación que dicen existir entre las instancias de gobierno que atienden la seguridad pública, si la coordinación está en el discurso de poco ayuda, hoy más que nunca deben hacerla sentir y trabajar coordinadamente para integrar una investigación tan sólida que les permita ubicar a los responsables y llevarlos ante la justicia lo más rápido posible.
Los medios de comunicación, así como los colegas periodistas y comunicadores, estamos obligados a darle seguimiento a la información, no dejar que todo se agote en unos días; pero igualmente no podemos editorializar ni lanzar acusaciones sin fundamento; debemos ser la primera línea para defender la dignidad de los colegas y no permitir que nada enturbie la investigación, ni siquiera nosotros y menos la FGJE.
Lo sucedido el sábado, la muerte de Reynaldo y las heridas de Carlos, son un recordatorio de que a pesar de que no habíamos tenido hechos de sangre en los años recientes, donde comunicadores fueran las víctimas, eso no implica que estamos exentos de padecer actos de violencia y eso nos recuerda las carencia de protocolos para atender situaciones de esta naturaleza por parte de las autoridades.
Durante el gobierno de Claudia Pavlovich este es el primer atentando que priva de la vida a un comunicador sonorense y deja herido a otro, eso determina la necesidad de aplicar toda la fuerza del estado para dar con los responsables, en el entendido que de no hacerlo el único mensaje que se dejará es el de darle carta abierta a la impunidad.
Lo peor que puede suceder es que después de lo que ya pasó, no pase nada.
Eso abre las puertas para que cualquiera pueda fraguar atentados, asesinatos y cualquier tipo de crimen en contra de un gremio de por sí desprotegido, le dice a los delincuentes que matar comunicadores o periodistas es un crimen como cualquier otro, que solamente es una suma a las estadísticas sin que existan consecuencias.
Los periodistas y comunicadores de Sonora, hoy rezamos por la salud de Carlos Cota Rubio, a sus familiares, compañeros y amigos les expresamos nuestra solidaridad y expresamos nuestro deseo para que reestablezca plenamente su salud, pero también establecemos el compromiso de no permitir se especule sobre los motivos del atentado, hasta que la autoridad tenga una versión concluyente que explique a plenitud los motivos de la agresión.
A la familia de Reynaldo López nuestro aprecio, las más sentidas condolencias y el firme compromiso de no olvidar su muerte porque eso sería tanto como abonarle a la impunidad que se favorece con la desmemoria.
No importa si el crimen fue contra la libertad de expresión; fue contra comunicadores y cuando eso sucede, no agreden a uno, nos agreden a todos.
Otros Juglares:
–“Es importante precisar que hasta este momento no se cuenta con información en el sentido de que alguno de los agredidos, es decir, Reynaldo “N” quien perdiera la vida, o Carlos “N” quien resultó lesionado, el pasado sábado por la tarde en agresión armada en Hermosillo; manejaran información en o para algún medio de comunicación, o de manera independiente, que pudiera considerarse que afectara intereses de terceros o respecto de fuentes policiacas o datos que pudieran poner en riesgo su integridad física, de su familia o instalaciones de los medios de comunicación en que laboraban, de acuerdo a la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas”.
Extracto textual de un comunicado de la Fiscalía General de Justicia de Sonora donde establece que no hay elementos para considerar que el atentado contra los comunicadores de Hermosillo, Reynaldo López y Carlos Cota, esté ligado a su trabajo en medios de comunicación.
Gracias por su atención, hasta el martes si Dios quiere. ¡¡Salud!!
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