El Juglar de la Red
Por Rafael Cano Franco
Vamos a empezar señalando que la comunicación social es una técnica que se puede aprender y dominar, pero no es una religión. A los comunicadores sociales les resulta muy difícil, por no decir imposible, competir con San Francisco de Asís a la hora de hacer milagros.
En términos de comunicación social el principio es: “Fabricar” el gobierno que el pueblo quiere en lugar de intentar que el pueblo acepte lo que quiere el gobierno.
Por cuestiones de falta de credibilidad y confianza en los gobiernos y los políticos actuales, de todas las ideologías o colores, muchas áreas de comunicación social fracasan cuando intentan el milagro de querer obligar a las sociedades a aceptar lo que el gobierno quiere.
No existen condiciones para eso.
Lo que sí se puede hacer es generar directrices, planificar y definir políticas de comunicación social que aligeren la carga y hagan mucho más fácil el proceso de lograr el vínculo sociedad-gobierno.
Pero deben entender que la comunicación social no construye unanimidad o aprobación absoluta, sirve para generar consensos y validar acciones si tienen un apoyo de las mayorías.
El gobierno de Sonora tiene en el área de comunicación social una herramienta de gran valor si el interés preponderante es establecer un vínculo con los ciudadanos. Lo pueden hacer con los medios o sin ellos; se pueden aprovechar que la comunicación ya no es vertical y ahora fluye de manera horizontal en las redes sociales.
Pero indistintamente del cómo lo vayan a hacer, deben establecer con claridad una política de comunicación social. No solamente se trata de cancelar “chayotes” o de fustigar a los comunicadores que no comulgan con ellos o los critican; el asunto pasa por construir andamiajes institucionales que realmente hagan llegar a una sociedad la información y a partir de ella puedan generar esos consensos para seguir avanzando.
En el área de comunicación social del gobierno de Sonora, participa gente valiosa y con amplio conocimiento del tema; también los hay inexpertos y novicios en la materia; pero más allá de la experiencia y la novatez, lo importante es que dejen de lado las ocurrencias y establezcan directrices claras de lo que van a hacer.
Uno de los grandes errores que se cometen en todas las áreas del gobierno, incluso de la vida, es operar con base a las ocurrencias. No olvidar que si hay un área del gobierno donde todos son expertos, es en la de comunicación social, de ahí que pocos funcionarios respetan esa área y son proclives a meter las manos e incluso operar por su cuenta. Pero lo peor es que mucho es mera ocurrencia que emana del “yo creo que”.
Tres premisas básicas a considerar, altamente probadas en su efectividad en la comunicación social de cualquier institución, que ayudan a generar confianza en un gobierno y en el gobernante, son:
Enunciar lo que se va a hacer; hacerlo en los tiempos establecidos y comprometidos; difundirlo, explicarlo y a lo largo de todo el proceso no dejar de escuchar a los ciudadanos.
Entiendo y comprendo que ahora quieran establecer orden e incluso conocer a los comunicadores y los medios que representan, pero como decía Jorge Valdano: “un mínimo de orden con un máximo de libertad”. Determinar de manera unilateral quién y qué pregunta es un acto autoritario y de censura. ¡Lo siento, pero así es!.
En lugar de subsistir con base en las ocurrencias, lo correcto sería establecer políticas muy claras de comunicación social y establecer los parámetros de relación con los medios de comunicación y los periodistas; definir con precisión el papel que van a jugar las instituciones de comunicación propiedad del estado e informar con pulcritud y trasparencia los pagos correspondientes a los medios con los cuales trabajen y los costos de comunicar en redes sociales y en otros espacios.
Tampoco deben olvidar los fundamentos básicos del trato a los medios y los periodistas: respeto, información de calidad y acuerdos trasparentes. Eso los haría auténticamente diferentes y no las ocurrencias de un registro previo o la aplicación de censura.
Por supuesto, la mía es solamente una opinión que pueden retomar o despreciar, no tengo inconvenientes por eso, yo no tengo el problema de rendirle cuentas a nadie. Ellos sí, porque en sus manos está la imagen del gobernador Alfonso Durazo y de su gobierno, poca cosa ¿no?.
Tips cortitos pa´no enfadar:
1.- Con el cambió de presidente en el Supremo Tribunal de Justicia, también cambiaron ciertas directrices, la más radical empezar a negar los amparos a menores de edad que pretenden ser vacunados contra Covid-19.
Dice el abogado cajemense, Óscar González Ulloa, que apenas en agosto pasado se lograron obtener 15 amparos para que menores de edad fueran vacunados, pero posteriormente todo cambio y ahora no están dando una resolución positiva.
Lo que antes sí procedió, ahora resulta que no. La explicación que sale de los Juzgados de Primera Instancia, es que no pueden ordenarle a la Secretaría de Salud que incorpore a esos menores pues estaría interfiriendo con el Programa Nacional de vacunación que es de interés público.
Derivado de lo anterior a cinco menores, dos de Cajeme y tres de Hermosillo,se les negó su derecho universal a la salud.
2.- Que David Figueroa Ortega se incorpora a un área de promoción económica en el gobierno del estado, me parece una buena adquisición para el gobernador Alfonso Durazo, dadas las características probadas de honestidad, manejo pulcro y cordialidad que caracterizan de siempre a David.
Pero reconocer su valía no implica que se le deba exentar del reproche de dejar tirada una regiduría que le fue entregada por el voto de 40 mil ciudadanos que creyeron en su proyecto de ser una voz en el Ayuntamiento de Hermosillo para que los defendiera y representara con dignidad.
Está de más decir que muchos de esos ciudadanos que votaron por él, lo hicieron convencidos de que ni en la Alianza (PRI-PAN-PRD), ni en Morena o sus aliados, encontraban respuesta a sus requerimientos y demandas. Dejar el cargo, por más diferencias que tenga con los dirigentes del partido Movimiento Ciudadano, que lo postuló, implica también dejar abandonadas a esas personas que creyeron en él y le dieron su voto.
3.- En los próximos días, el comunicador Jesús Olivas –“El Chuy”, pa´los cuates—asume la titularidad de Comunicación Social del Congreso del Estado –“El Cachas” Pérez, brinca de entusiasmo—lo cual es premio a su constancia y dedicación, pero también a su compromiso, que nunca ocultó, con la 4T.
Jesús Olivas llega a ocupar un lugar que estuvo excelentemente manejado por Alberto –El Beto– Nevárez Grijalva, quien con suma discreción, atingencia y buenos modos, condujo esa dirección sin escándalos ni altercados.
Le deseo lo mejor a Jesús Olivas y debe aprender pronto eso de que no es lo mismo ser borrachero que cantinero; al Beto Nevárez mi aprecio y reconocimiento, seguramente pronto lo estarán llamado, si no es que ya, para una nueva encomienda, es una garantía.
Otros Juglares:
–“Fue una buena decisión de Santiago Nieto renunciar a la Unidad de Inteligencia Financiera. Y creo que también fue una (buena) decisión el nombramiento de Pablo Gómez. Es un hombre íntegro, honesto, incorruptible ¿tengo que decir más?”.
Expresión del presidente Andrés Manuel López Obrador al opinar en torno a la renuncia de Santiago Nieto y la llegada de Pablo Gómez a la UIF. Pero si tenía que decir más: que la familia de Pablo Gómez es presupuestívora y que está esparcida por todo el gobierno.
Gracias por su atención, hasta el viernes si Dios quiere. ¡¡Salud!!
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