El Juglar de la Red
Por Rafael Cano Franco
Luego del asesinato de dos sacerdotes jesuitas en el municipio de Urique, Chihuahua; la voz de la iglesia católica se hizo escuchar, desde un llamado del Papa Francisco –quien pertenece a la orden Jesuita—, hasta un puñado de obispos mexicanos quienes con respeto le pidieron resultados en materia de seguridad pública al presidente Andrés Manuel López Obrador.
La carta de los prelados no era muy diferente en su redacción y conceptos a las que han enviado otros gremios cuando han sido atacados por el presidente López Obrador o cuando le plantean alguna exigencia. Así como abogados, médicos o periodistas le reclaman garantías al Jefe del Ejecutivo Federal, igual los sacerdotes católicos.
Para la 4T, concretamente para López Obrador, esos llamados suelen ser tomados con ligereza o simplemente los ignora; en el peor de los casos los usa para victimizarse y decir que se trata de una andanada de sus adversarios para desestabilizar su gobierno.
Sin embargo, luego de descalificar la petición de garantías de seguridad que le hizo el clero de México, el Presidente siguió arremetiendo y el resultado es que la situación entre la Iglesia y el Gobierno Federal se tensó.
Ya el año pasado, previo al proceso electoral, la Iglesia Católica emitió un posicionamiento donde llamaba a meditar el voto, le pedía a los ciudadanos que salieran a sufragar y les recomendaba que lo hicieron por candidatos y partidos que representaran los valores que promueve el catolicismo. No lo decían abiertamente, pero era una invitación a no votar por los candidatos de Morena.
Con presencia en todo el territorio nacional, si algo tienen los sacerdotes es contacto con el pueblo; por más que el porcentaje de católicos se reduzca, no deja de ser la religión con la cual mayormente se comulga en México y su presencia no es meramente simbólica, en no pocos lugares los sacerdotes son figuras de autoridad y con una gran influencia en sus comunidades.
Es esa presencia en todo el territorio la que les da un pulso muy exacto de la situación, al mismo tiempo que también los convierte en víctimas de la delincuencia organizada.
Ahora sabemos que en algunas zonas de México, no existen las autoridades y hasta los sacerdotes están obligados al pago de “derecho de piso” a los jefes criminales de los grupos que dominan esa región.
Si se trata de organizar las fiestas patronales deben pagar una contribución que llega al 50 por ciento de los ingresos proyectados, de no hacerlo, simplemente no hay evento festivo. En otras regiones están obligados a acudir con los capos locales para solicitarles autorización para realizar su labor pastoral.
Durante lo que va del gobierno del presidente López Obrador siete sacerdotes católicos han sido asesinados en Tamaulipas, Baja California, Guanajuato, Durango y Chihuahua; pero hay muchos otros que viven bajo la constante amenaza de ser víctimas de una agresión si se atreven a denunciar las tropelías que se cometen en contra de su grey.
Aquella imagen romántica, donde los narcos eran devotos católicos y se sometían a los consejos del cura del pueblo, es solamente una ilusión; los sacerdotes, al igual que cualquier otro integrante de la sociedad están sujetos a las mismas reglas de comportamiento que les imponen los grupos criminales; ya ni siquiera queda la idea de que esos narcos eran los patrocinadores de las mejoras en los templos, lo que sucede ahora es que hasta el dinero de las limosnas les quitan.
En este clima enrarecido, donde la Iglesia Católica también se debe enfrentar a las andanadas que vienen desde el poder; no es casualidad los casos del sacerdote Marcelo Pérez, cura de Pantelhó, Chiapas a quien le acaban de girar orden de aprehensión acusándolo de formar parte de un acto criminal que terminó con la desaparición de 21 personas, aunque la Fiscalía de Chiapas solamente reconoce 19 desaparecidos.
Tampoco sorprende que en este clima de linchamiento, donde la Iglesia Católica se convirtió en un enemigo declarado de la 4T, el padre Mateo Calvillo Paz, de la arquidiócesis de Morelia, Michoacán, fue agredido por sicarios en la carretera en Queréndaro y le propinaron una golpiza que casi lo mata.
No extraña que muchos sacerdotes ahora empiecen a platicar sus “vivencias” y “anécdotas” con los grupos criminales: los retenes que deben cruzar, los pagos que deben hacer y la violencia que deben soportar, ellos y sus comunidades. Todo eso deben hacerlo en silencio, porque si se atreven a pedirle seguridad al presidente López Obrador, entonces forman parte de una conspiración que solamente busca desprestigiar su gobierno.
Pero cuidado, si bien los partidos están desgastados, la Iglesia católica todavía reúne gente en sus templos y desde el púlpito se puede cuestionar al gobierno, prácticamente todos los días.
¡No la chingue señor Gobernador!
Circula un vídeo en redes sociales, donde el empresario, Alejandro Aguirre, propietario de una importante cadenas de farmacias le reclama al gobernador Alfonso Durazo por el clima de inseguridad que se vive en Sonora y cuyo contexto se ubica en lo sucedido el sábado 1 de julio en el municipio de Altar, donde elementos de la SEDENA detuvieron a un cabecilla de un grupo que opera en esa región.
El empresario narra en su vídeo que trató de comunicarse con el gobernador Alfonso Durazo, pero no le respondió el teléfono; intentó entablar comunicación con Dolores del Río, Secretaria de Seguridad Pública, pero también resultó en fracaso.
Quería información de lo que estaba sucediendo porque los empleados de su farmacia estaban en el interior del establecimiento, mientras que por fuera se desarrollaba el enfrentamiento entre soldados y sicarios que pretendían rescatar a su líder.
El vídeo inició con un tono tranquilo, pero al paso de los minutos fue subiendo de tono hasta que el empresario explotó y le recordó a Alfonso Durazo que él fue uno de los que lo apoyaron para ganar la gubernatura, pero también le advirtieron que se equivocó con el nombramiento de Dolores del Río, a quien calificó como desconocedora del tema de seguridad pública y una improvisada para el cargo.
En el clímax de su molestía, Alejandro Aguirre no dudó en soltar la expresión que da título a este comentario: –“No la chingue señor Gobernador”, como una petición de impotencia de que es necesario dar un golpe sobre la mesa y realizar los ajustes necesarios en el tema de seguridad pública.
Si antes de la expresión no le contestaron la llamada telefónica, después creo que hasta de la lista de contactos lo van a eliminar.
Tips cortitos pa´no enfadar:
1.- Escucho y leo que algunos colegas aplauden a la Fiscal Claudia Indira Contreras y al gobernador Alfonso Durazo, por el operativo sabatino en Altar, donde se detuvo a un cabecilla, cuatro seguidores, mataron a otro sicario y murió un elemento del Ejército.
Me pregunto ¿cuál es el motivo de felicitarlos? En el operativo no participó la Policía Judicial del Estado, tampoco hubo presencia de agentes de la AMIC, fue una acción ejecutada totalmente por elementos del Ejército, quienes solos hicieron frente a los sicarios que los rodearon, los sometieron y hasta los hicieron correr por las calles de Altar.
Honor a quien honor merece, fueron los soldados los únicos que hicieron frente y fueron ellos los que también detuvieron en Guaymas a otro cabecilla; el Gobierno del Estado y la Fiscalía fueron testigos sin acción ni presencia, a lo mejor ni sabían del operativo.
2.- Desde aquí nuestras condolencias a la familia del periodista David Guirado Moreno, “El Pequeño”, quien falleció ayer a los 54 años de edad. David es uno de los vástagos de don Feliciano Guirado, reportero oriundo de Navojoa que forjó una gran empresa periodística y que heredó a sus hijos el oficio.
David Guirado escribió su columna “Tras el Biombo” que fue referente en el sur de Sonora sobre los aconteceres políticos y que también se publicó en el semanario que fundó su padre y que actualmente dirige su hermano Feliciano, “Nuevo Sonora”; Guirado Moreno también fundó su propio medio de comunicación, “La Opinión” desde donde narraba los sucesos más importantes que impactaban en el sur de Sonora, pero más concretamente en Navojoa.
Le sobreviven sus tres hijos: David Omar, Priscila, Donaldo; para ellos y toda su familia, nuestras más sinceras condolencias y nuestra solidaridad en estas horas de profundo pesar.
3.- Luego del accidente donde cinco jóvenes perdieron la vida al participar en un accidente carretero en el tramo Bahía de Kino- Miguel Alemán, algunas voces empezaron a recordar esa vieja promesa que hizo la diputada, ahora diputada con licencia y directora del DIF, Lorenia Valles de convertirla en una de cuatro carriles.
Pero más allá del reclamo a Lorenia Valles Sampedro, la realidad es que en el accidente no tuvo nada que ver la carretera y si mucho la imprudencia de los jóvenes quienes además de viajar a exceso de velocidad, lo hacían totalmente alcoholizados y sin medir las consecuencias.
Otros Juglares:
–“Hay que ir convocando a una campaña para desmontar la Estatua de la Libertad si Estados Unidos condena a Julian Assange, yo lo defiendo”.
El presidente Andrés Manuel López Obrador anunciando esta iniciativa de desmontar la Estatua de la Libertad, que ese encuentra en el puerto de Nueva York, si es que Estados Unidos condena a cadena perpetua a Julian Assange porque entonces ese país “ya no sería el símbolo de la libertad!.
Gracias por su atención, hasta el miércoles si Dios quiere. ¡¡Salud!!
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